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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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sábado, 27 de febrero de 2021

#poesíaalarmada/126



Cristina García Rodero,
España oculta, El salto del maletilla, Fermoselle, 1975,
Colección Foto Colectania



Llanto por Ignacio Sánchez Mejías


A mi querida amiga
Encarnación López Júlvez


                    1

La cogida y la muerte


A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

   El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.
En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

   Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!




Alicia de Larrocha (piano) Danzas gitanas, 5. Sacromonte, de Joaquín Turina


sábado, 4 de diciembre de 2021

#poesíasoloenfinde/46

ANNA DE NOAILLES
(París, 1876-1933)


Ignacio Zuloaga - La Condesa de Noailles, 1913
Museo de Bellas Artes de Bilbao



LA PRIMERA PENA

Este verano andábamos por polvaredas altas
en los blancos caminos, de hierba y saponaria.

El poniente rompía encima de nosotros,
veía tu cabello, tus brazos, tus rodillas.

Un inmenso perfume a sueño y a ternura
era como un rosal que florece y que hiere.

Suspiraba a menudo por eso, para que
un poco de mi alma se fuera con mi aliento.

Caía la tarde, tan inclinada y tan triste,
era como el final de todo lo que existe.

Veía que no estabas pensando en nada mío,
¡yo llena de angustia y tú lleno de paz!

Sentía, comprendiendo que mi pena era vana,
que algo se me acababa y se moría en las venas.

Manteniéndome seria, igual que hacen los niños,
te hablaba, con mi herida abierta en el costado…

-Apartaba las ramas de espinos a tu paso
para que no vinieran a rasgarte la cara;

sufría por el frío de tus dedos desnudos,
y cuando, finalmente, la noche había llegado,

y no se veía nada en el camino, oía
tus pies temblando en mí, pisándome la vida.

Así íbamos volviendo al ruidoso jardín,
manaba la humedad, se escuchaba al pasar

- ¡cómo persiste aquel sonido en mi memoria! -
en el aire caliente, chirriar el columpio.

Y entonces regresé, borracha de verano,
cansada ya de todo, muerta porque habías sido

tú la mujer y yo, el hombre, vivo, osado,
y todo el día te había transportado en el alma…

De La sombra de los días (1902), en Las pasiones y las tumbas. Ediciones Torremozas, 2020. Traducción de Mireia Alonso Ribero



LE PREMIER CHAGRIN

Nous marchions en été dans la haute poussière
Des chemins blancs, bordés d’herbes et de saponaire.

Le descendent soleil se dénouait sur nous,
Je voyais tes cheveux, tes bras et genoux.

Un immense parfum de rêve et de tendresse
Était comme un rosier qui fleurit et qui blesse.

Je soupirais souvent à cause de cela
Pour qu’un peu de mon âme en soufflé s'en allât.

Le soir tombait, un soir si penchant et si triste,
C’était comme la fin de tout ce qui existe.

Je voyais bien que rien de moi ne t’occupait,
Chez moi cette détresse et chez toi cette paix!

Je sentais, comprenant que ma peine était vaine,
Quelque chose finir et mourir dans mes veines,

Et comme les enfants gardent leur gravité,
Je te parlais, avec cette plaie au côté…

-J’écartais les rameaux épineux au passage,
Pour qu’ils ne vinssent pas déchirer ton visage;

Nous allions, je souffrais du froid de tes doigts nus,
Et quand finalement le soir était venu,

J’entendais, sans rien voir sur la route suivie,
Tes pas trembler en moi et marcher sur ma vie.

Nous revenions ainsi au jardin bruissant,
L’humidité coulait, j’écoutais en passant

-Ah, comme ce bruit-là persiste en ma mémoire-
Dans l’air mouvant et chaud, grincer la balançoire.

Et je rentrais alors, ivre du temps d’été,
Lasse de tout cela, morte d’avoir été

Moi, le garçon hardi et vif, et toi, la femme,
Et de t’avoir porté tout le jour sur mon âme…
                                          L’ombre des jours(1902)
 



martes, 15 de septiembre de 2020

#poesíasiempre/15

 FRANCISCO VILLAESPESA

(1877 - 1936)


EL JARDÍN DE LINDARAJA

De la tarde de octubre bajo la luz gloriosa,
en la fuente de mármol que el arrayán orilla,
diluyen los cipreses su esmeralda herrumbrosa
y la arcada del fondo su tristeza amarilla.

Rosales y naranjos...Mustio el jardín reposa
en un verdor que el oro del otoño apolilla...
Sólo, a veces, se enciende la llama de una rosa,
o el oro polvoriento de una naranja brilla!...

Mas, dentro de este otoño, hay tanta primavera
en gérmenes; y es todo tan dulce y apacible,
que, antes de abandonarlo, mi corazón quisiera,

oyendo el melodioso suspirar de la fuente
y soñando con una Lindaraja imposible,
sobre este viejo banco dormir eternamente!...


Patio de Lindaraja. La Alhambra (Granada)


ROMANCE DE LAS OCHO HERMANAS

¡Cantares de Andalucía!...
¡Qué bien rima la guitarra
las sonrisas de Sevilla,
los suspiros de Granada
con el silencio de Córdoba
y la alegría de Málaga!
Almería sus amores
sueña al pie de su alcazaba.
Jaén se adormece a la sombra
de un olivo y de una parra...
Huelva, la heroica y altiva,
adelantada de España,
sueña con un Nuevo Mundo
en el seno de otras aguas!
Y Cádiz, la danzarina, 
baila desnuda en la playa,
más blanca en sus desnudeces
que las espumas más blanca.

Enrique Granados. Danza española: Andaluza. Piano: Alicia de Larrocha





viernes, 21 de marzo de 2025

#lacosapoética/111



Proyecto "Asturias, capital mundial de la Poesía"



Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

                                                Campos de Castilla. Soria, 1912



ALICIA DE LARROCHA (piano) interpreta ASTURIAS de ISAAC ALBÉNIZ
Suite española No. 1, Op. 47: Asturias (Leyenda)


domingo, 4 de octubre de 2020

#poesíasiempre/34



Soneto gongorino en el que el poeta manda a su amor una paloma
(Sonetos del amor oscuro)

Este pichón del Turia que te mando,
de dulces ojos y de blanca pluma,
sobre laurel de Grecia vierte y suma
llama lenta de amor do estoy parando.

Su cándida virtud, su cuello blando,
en limo doble de caliente espuma,
con un temblor de escarcha, perla y bruma
la ausencia de tu boca está marcando.

Pasa la mano sobre su blancura
y verás qué nevada melodía
esparce en copos sobre tu hermosura.

Así mi corazón de noche y día,
preso en la cárcel del amor oscura,
llora sin verte su melancolía.


domingo, 13 de junio de 2021

#poesíasiempe/81

PABLO MORENO PRIETO
Sevilla, 1977
Accésit Premio Adonáis 2007


Bartolomé Estaban Murillo - Mujeres en la ventana (c.1665)
Galería Nacional de Arte Washington DC



El sur y la ceniza

Zaguán, dehesa, limonero, patio,
cisco, jazmín, enjambres. Cal y forja.
Alcores, huertos, adoquín y recuas.
Ropa tendida, muros, clavel, sombra,
pinos, brisa, castaño, dunas, brea,
noche oscura. Fanales, luna rota,
vega, olivar, agosto, vides. Altos 
cerros, adobe, pena, luces, loma,
fuentes, racimo, tasca, verso y zéjel.
Plegaria, jueves, almenara, aroma,
bronce, torretas, vino, luto y siesta.
Todos tus nombres y hasta a mí retorna
tu  ancho pasado, el negligente olvido.
Y tú siempre doliendo-fuego y roca-
sin yo saber que te quisiera tanto.
                               
                                            (De Discurso de la ceniza, Ed. Rialp,2007)



Albéniz: Suite española No. 1, Op. 47 - Sevilla (Sevillanas)