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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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viernes, 21 de agosto de 2020

#poesíaenverano/62



ERAN TRES 
(Alberto Cortez)


PAU CASALS                                                       





Poema 1 (de Veinte poemas de amor y una canción desesperada)

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.








 Alberto Cortez. Eran tres

sábado, 2 de marzo de 2024

#lacosapoética/57

    DÁMASO ALONSO

Delhy Tejero y Dámaso Alonso


DELHY TEJERO (1904-1968) - Río Manzanares, 1964


CALLE DE ARRABAL

Se me quedó en lo hondo
una visión tan clara,
que tengo que entornar los ojos cuando
intento recordarla.

A un lado, hay un calvero de solares;
Al otro, están las casas alineadas
porque esperan que de un momento a otro
la Primavera pasará.

                                Las sábanas,
aún goteantes, penden
de todas las ventanas.
El viento juega con el sol en ellas
y ellas ríen del juego y de la gracia.

Y hay las niñas bonitas
que se peinan al aire libre.

                                          Cantan
los chicos de una escuela la lección.
Las once dan.

                    Por el arroyo pasa
un viejo cojitranco
que empuja su carrito de naranjas.

                            De Poemas puros. Poemillas de la ciudad, en Antología del Grupo poético del 27. Ed. de Vicente Gaos. Cátedra, 1984



ALBERTO CORTEZ - Melodía de arrabal

domingo, 1 de enero de 2023

#poesíaeninvierno/4

(1917 - 1998)

María Berrío - La celebración (Colección particular)



A primeros de enero de un año cualquiera,
con amores y nombres seleccionados,
con los huesos maduros a mitad de mi vida
me PROMETO solemne no sufrir demasiado.

Si me pegan, que peguen,
si me aciertan, me han dado,
y si pierdo en la Rifa,
será porque he jugado.

Me fastidian las penas,
me da alergia el enfado,
con el ceño fruncido
parezco un feto raro.
Año nuevo vida nueva
(¡Qué tópico más sano!)
Nueva luz ilumina
mi ascensor apagado
de subir a deshora
de estar comunicando,
de hacer la angustia en verso
de hacer el tonto en vano,
de sembrar mis insomnios
de tachuelas y clavos.

A mitad de mi vida
de par en par sonrisa y puerta abro,
—que no quiero acabar por los pasillos
con el corazón apolillado—.

PROMETO no volver
a ahogaros en mi llanto,
no volver a sufrir,
sin un motivo muy
justificado.



Alberto Cortez - A partir de mañana

sábado, 20 de junio de 2020

#yomequedoencasa/98




Cuando te encuentres de camino a Ítaca,
desea que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los lestrigones y a los cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.

Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
detente en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.

Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.



Alberto Cortez. Castillos en el aire










sábado, 5 de septiembre de 2020

#poesíasiempre/5




EXILIOS

…tras tanto acá y allá yendo y viniendo.
Francisco de Aldana

Están aquí y allá: de paso,
en ningún lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia cualquier fisura.
No hay brújula ni voces.
Cruzan desiertos que el bravo sol
o que la helada queman
y campos infinitos sin el límite
que los vuelve reales,
que los haría de solidez y pasto.
La mirada se acuesta como un perro,
sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede,
se pulveriza por el aire
si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza
a quien debiera.
Se disuelve, tan solo.







DENOMINACIÓN DE ORIGEN: EXTRANJERO

La patria es estar lejos de la patria,
una nostalgia de la infancia en noches
en que te sientes viejo, una nostalgia
que sube a tu garganta como el agrio
sabor del vino en las resacas duras.

La patria es un estado, pero de ánimo;
un viejo invernadero de pasiones.
La patria es la familia, ese lugar
en el que dan paella los domingos.

Una patria es la lengua en la que sueñas,
y el patio del colegio donde un día
bajo una lámina de cielo oscuro
decidiste escapar por vez primera.

Mi patria está en el cuerpo de Patricia,
mi himno es su gemido, mi bandera
su desnudez de doce de la noche
a ocho de la mañana, tras la ducha
mi patria va al trabajo, yo me exilio.


Alberto Cortez. No me llames extranjero




martes, 11 de agosto de 2020

#poesíaenverano/52






Nanas de la cebolla

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares,
con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
hincando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
               (Poesía esencial. Miguel Hernández. Alianza Literaria, 2017)



Alberto Cortez y Joan Manuel Serrat. Nanas de la cebolla.

sábado, 28 de septiembre de 2024

#lacosapoética/89

Santiago de Compostela, 1946


TRAZABILIDAD

Cada uno de estos versos se comenzó en Santiago
una tarde lluviosa de domingo de mil
novecientos cincuenta y tantos. Hay un niño
que ve pasar la vida,
ajena y gris, detrás de los cristales
empañados y siente
que está también lloviendo por dentro de él.

                        Y luego

los veranos luminosos de Cotobade,
con mañanas de caza por A Agüenxa
al lado del abuelo y el “León”
y aquellas aventuras inagotables, fueron
aportando detalles.

                        Poco después llegaron

los compañeros de la Facultad
–Carmenchu Saralegui, Javier Medrano, Pepe
Molíns, María José Alfaro, Maite Arana
y otros que no menciono únicamente
por razones de Métrica–, y los hayedos rojos
de Zuriza y Tacheras en octubre. Además,
cada uno de estos versos ha pasado
por la Llana del Bozo, el Petrechema, el Monte
Perdido, el Balaitus y el Bisaurín.

                        Mi mujer y mis hijos
están también en todos mis poemas
(algunos, en justicia,
debieran ir firmados en colaboración).
Otras cosas proceden
de los atardeceres de la vega
de Granada, de las nieves incandescentes
del Mulhacén, el Chullo y el Cerro de los Machos,
de mis alumnos de “Literatura
Española del Siglo XVIII”
y del inmenso azul de Carboneras.

                        Y

después de todo eso está el poeta
ya viejo –yo– que esta mañana, en Poyo,
recuerda y va esbozando, tachando, corrigiendo,
mintiendo un poco a veces
para que cada verso suyo diga
algo más verdadero que la simple verdad.

                        De Las cosas de la vida. Edit. Renacimiento


ALBERTO CORTEZ - La vida

miércoles, 17 de junio de 2020

#yomequedoencasa/95


(1527-1591)

Al salir de la cárcel
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.

Oda a la vida retirada

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruïdo
que del oro y del cetro pone olvido.

Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.


Facundo Cabral y Alberto Cortez. Pobrecito mi patrón

sábado, 6 de febrero de 2021

#poesíaalarmada/104



Masacre de Sabra y Chatila, 1982, recuento de cadáveres
(El Mundo)




DEBAJO DEL SOL DE BEIRUT
 

Errar en pueblos de sueño abandonados
el corazón de su gente se convirtió en bolsas de nilón en los centros comerciales
su Historia perseveran borrarla las luces de neón y los limpiadores
a todas horas
Una muchedumbre de consumidores que solo compran el dolor visible para aquellos que han pasado sus noches
en habitaciones de refugio que nunca se convierten en hogares
en países de asilo que nunca se convertirán en países
No debes gritar
Ellos fijan sus manos sobre la Cruz del refugio
Tienes que perdonarles a los clavos y ocultar sus cicatrices
mientras desciendes
Tienes que ocultar tus muñecas con largas camisas.

***

¿Qué le hace un canto a San Marón
a los hijos de Sabra y Chatila, que no crecieron
a sus madres que todavía tienen miedo
en los cementerios desordenados
en los cementerios desterrados
bajo el sol de Beirut?
No se desgastan los primeros momentos de darles a los clavos
de levantar la Cruz
de invadir el campamento
continuaras golpeando
de por detrás de las grietas de los años
de por detrás de la sangre de un canto
que levantan los cantores a San Marón.
…………………………………………….


Alberto Cortez - Sabra y Chatila

lunes, 15 de marzo de 2021

#poesíaalarmada/142

(Cabuérniga, Cantabria, 1967)



Peral de flor - Las Llamas, Santander



siembro un libro
escribo un hijo
engendro un árbol
y si no siembro escribo engendro
entonces sueño
un hijo en un árbol con un libro
un libro con un sueño de un hijo sobre un árbol
y así concibo sueños
planto libros
redacto hijos que no he tenido

árboles hijos sueños
libros hojas palabras

                             (El amor triste, de En un lugar que yo veo, Ed. Devenir, 2003)



Alberto Cortez - Mi árbol y yo

jueves, 24 de septiembre de 2020

#poesíasiempre/24

JUAN JOSÉ DOMENCHINA


DISTANCIAS


Distancias.

En la vida hay distancias.

El hombre emite su aliento,

el limpio cristal se empaña.

El hombre acerca sus labios

al espejo...

pero se le hiela el alma.


(...Pero se le hiela el alma.)


Distancias.

En la vida hay distancias.



Las cosas que yo he tenido


Las cosas que yo he tenido

ni me tienen ni me valen.

Tener cosas que nos tengan,

guardar cosas que nos guarden.

He pisado en el sendero

las angustias de mis tardes,

Oleaginosas y acedas

como de aceite y vinagre.

Si yo no soy lo que soy,

parecerlo, ¿qué me vale?

Tenga un amor que me tenga;

lleve lo que ha de llevarme.