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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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viernes, 2 de abril de 2021

#poesíaalarmada/160

(1889-1957)
Premio Nobel de Literatura 1945

Miguel Ángel - La Piedad, Basílica de San Pedro


Nocturno 

Padre Nuestro que estás en los cielos,
¿por qué te has olvidado de mí?
Te acordaste del fruto en febrero,
al llagarse su pulpa rubí.
¡Llevo abierto también mi costado,
y no quieres mirar hacia mí!

Te acordaste del negro racimo,
y lo diste al lagar carmesí;
y aventaste las hojas del álamo,
con tu aliento, en el aire sutil.
¡Y en el ancho lagar de la muerte
aun no quieres mi pecho oprimir!

Caminando vi abrir las violetas;
el falerno del viento bebí,
y he bajado, amarillos, mis párpados,
por no ver más enero ni abril.

Y he apretado la boca, anegada
de la estrofa que no he de exprimir…
¡Has herido la nube de otoño
y quieres volverte hacia mí!

Me vendió el que besó mi mejilla;
me negó por la túnica ruin.
Yo en mis versos el rostro con sangre,
como Tú sobre el paño, le di.
Y en mi noche del Huerto, me han sido
Juan cobarde y el Ángel hostil.

Ha venido el cansancio infinito
a clavarse en mis ojos, al fin:
el cansancio del día que muere
y el del alba que debe venir;
¡el cansancio del cielo de estaño
y el cansancio del cielo de añil!

Ahora suelto la mártir sandalia
y las trenzas pidiendo dormir.
Y perdida en la noche, levanto
el clamor aprendido de Ti:
¡Padre Nuestro, que estás en los cielos,
por qué te has olvidado de mí!
                                  De Desolación, 1922, en Antología, Edición conmemorativa, RAE,2010



Joan Manuel Serrat - La saeta (Antonio Machado)

sábado, 14 de enero de 2023

#poesíaeninvierno/8

 
Premio Príncipe de Asturias 1981
Premio Cervantes 1988

Miguel Ángel - Moisés
San Pietro in Vincoli - Roma


VERDI 1874

La muerte con sus perlas,
sus sedas, sus rubíes, abanicos de pluma,
encajes, terciopelos…
La muerte va a la Ópera.
Apaga los mecheros de gas
para que no se vea su esqueleto amarillo.
La Ópera va a la muerte.
La música amansada va a la muerte.
Va a la muerte, encolerizada,
a ser domada por Giuseppe Verdi.

Como un zumbel, una peonza,
es la vida de cada ser:
gira vertiginosa, rumorosa,
después se tambalea más y más,
hasta el desplome y el silencio.
Mientras gira, ve en torno suyo
agonizar hijos, amor.
Rossini y el estío,
Manzoni y el otoño,
la patria encadenada:
se ve morir Giuseppe Verdi.

Y, sin embargo, tanta vida,
tanta muerte, se enjoya, fastuosa,
toma sus abanicos de pluma,
viste sus sedas y sus terciopelos,
se oculta tras la máscara de oro y gas.
Y va a la Ópera. La muerte va a la Ópera
encadenada a la armonía.

                    De Nombres propios, en Agenda.  Ediciones Prensa de la Ciudad, 1991


Giuseppe Verdi - Va pensiero (Nabucco) Teatro La Fenice, Venecia

domingo, 30 de octubre de 2022

#poesíaenotoño/12

Lalín (Pontevedra, 1947)
XXIV Premio Hispanoamericano de Poesía “Juan Ramón Jiménez” (2004)



Miguel Ángel - La creación de Adán, fragmento, 1511
 Capilla Sixtina. Museos vaticanos. Ciudad del Vaticano





LXI

Hay tréboles de cuatro hojas en ese prado
pero tú, a las polillas.

Te pasas las horas contemplando a las polillas grises de las luces,
que traen cartas:
sal al mediodía y trágate los colores de las mariposas en los zarzales.

Pídele a esa lagartija que te cuente
qué tesoro guarda para ti en su corazón larguirucho que late al sol,
entre las piedras.

Toma suavemente esa mariquita y no la muerdas, déjala así, que suba suba,
camino arriba,
por la raya de la vida de tu mano pequeña.

                            La marca de los Potros. Colección Juan Ramón Jiménez de Poesía. Diputación de Huelva, 2004



Víctor Manuel - Soy un corazón tendido al sol

jueves, 9 de abril de 2015

UN OTOÑO ROMANO


 “Y yo, ¿cómo me voy? Afuera no alumbra la luna llena y hay frío y lluvia invernales.” Así se despide Javier Reverte de su otoño romano, recordando la noche de luna llena en que otro viajero, Ovidio, tuvo que dejar la ciudad que amaba para partir a su destierro rumano de Constanza.

 Y yo ¿cómo me voy? ¿ cómo termino la lectura de este libro que me permitió acompañar al autor por una ciudad amada? Con nostalgia, con melancolía y con la esperanza de que la moneda arrojada a la fontana de Trevi me compre el billete de vuelta a Roma. Mientras eso sucede, es un placer acompañar a Javier Reverte en sus paseos romanos y reconocer lugares y emociones vividas, aunque no en otoño, sino en un inclemente agosto.


El autor vive temporalmente en la Real Academia de España en Roma mientras escribe su libro y recorre la ciudad siguiendo tanto sus propios itinerarios como los pasos de otros viajeros ilustres que disfrutaron de Roma, la amaron y dejaron testimonio escrito de sus estancias en ella.
De septiembre a diciembre Reverte recorre calles y plazas, museos y jardines, restaurantes y cafés y de todo ello deja en el papel constancia, así como  de las emociones y sentimientos que experimenta. Comparte con sus lectores su mirada sobre un bocadillo de porcheta, un grupo de jóvenes que se pasean o una escultura de Miguel Ángel y en todos los casos cumple la función de lazarillo que ayuda a transitar por el mejor lugar posible. La Roma conocida emerge con complacencia de la memoria y la Roma desconocida susurra al oído de la lectora sugerentes cantos de sirena para suscitar su interés.

Y los cantos de sirena llevan irremediablemente a Ulises y a otro libro de Javier Reverte, Corazón de Ulises. No voy a releerlo para hablar de él. Me basta con el recuerdo de las emociones removidas por su lectura aunque no pueda recordar el itinerario seguido por el autor. En mi ejemplar había un mapa del Mediterráneo dibujado a mano alzada con el recorrido realizado por el viajero y su hijo. La presencia del hijo añade al libro otra mirada que completa la del hombre adulto que recorre los caminos de aquel Odiseo que, de la mano de Homero, se empeñó en identificar vida y viaje y que nos empujó a llegar a Ítaca, cada uno a nuestra Ítaca.
Grecia y Roma. Siempre estarán en nuestro origen y serán una etapa deseada en nuestro viaje. En nuestra vida.


Un otoño romano. Javier Reverte. Plaza Janés Editores, Barcelona, 2014
Corazón de Ulises. Javier Reverte. Círculo de lectores, 2000; Debolsillo, 2013

sábado, 25 de noviembre de 2023

#lacosapoética/26

(Masaya, Nicaragua,1923-Ciudad de México,1985)

Ernesto Mejía Sánchez (Foto de Biografías y Vidas)


MIGUEL ÁNGEL - La creación de Adán. 1511
Bóveda de la Capilla Sixtina. Ciudad del Vaticano.



VITA  ARSQUE  POETICA

Bautizo las palabras,
pongo nombres a los nombres. Digo
la noche y significa una
paloma. Imagino el leopardo
y tus ojos lloran. Sufro la luz,
el día y gano la impureza.
Dibujo un rostro más ¡Dios
mío! sobre el tuyo. Escribir
un poema es como recordar
el futuro. Es engendrar un hijo
en la tumba. Grabo tu nombre
y se confunde con el mío.
Qué repentino padre soy
en el mismo instante. Qué
dios sobre este muro que
emborrono desde que nazco.
Éste es mi testamento, mi
bautismo, tu imagen y semejanza.


LA MANDRÁGORA . Javier Krahe, Joaquín Sabina, Alberto Pérez y Antonio Sánchez. El hombre puso nombre a los animales.
Del progama Esta noche. TVE. 28-05-81

jueves, 28 de octubre de 2010

VARGUITAS, NOBEL



¿A que estábais esperando una entrada felicitándonos a nosotras mismas, personas lectoras, por el Nobel de Varguitas? O un texto apasionado recomendando alguno de sus libros, o de sus artículos, o criticando sus opciones políticas o las corbatas que le compra la prima Patricia... o hablando de esa nieta que piensa que ahora sus profesores le van a pedir a ella que saque buenas notas para estar a tono con el premio del abuelo.


Pues no; adoro a Vargas Llosa y me gusta casi todo lo que escribe por lo que no soy imparcial ni lo pretendo. Tampoco lo soy con García Márquez ni con Miguel Ángel Asturias ni con César Vallejo, María Teresa León, Selma Lagerlof, María Zambrano...
Así que para abrir boca podemos empezar con algo muy digestivo y, además, para dar a esto altura intelectual, "iniciático". Hala, ya está puesta la palabra pedante, ahora ya podemos leer "La tía Julia y el escribidor" y luego seguir con todo lo demás.
¡Enhorabuena!

domingo, 21 de enero de 2024

#lacosapoética/46

Segovia, 1992


2012

El muro de Berlín desaparecía,
alguien pensaba en el primer boceto de la Torre Eiffel,
John conocía a Yoko
y ellas alzaban la mirada y el puño en alto.

Benigni convertía la guerra en un poema,
ellos respiraban bajo los escombros de dos torres derruidas,
Machado ponía a sus letras el nombre de Leonor
y una mujer sonreía pausada a Leonardo.

Una cultura subsistía ante el descubrimiento de otra,
la Bolsa se caía y un hombre volvía a casa,
madres ancladas encontraban puerto en sus niños adultos
y Miguel Ángel acariciaba a David.

El hombre volaba por vez primera entre estrellas,
Fleming retaba a la muerte,
el mundo volvía a nacer después de ser derrotado en dos ocasiones,
Mozart se sentaba ante un piano...


 ...y
mientras
yo
te
besaba
con
la
certeza
de
un
acontecimiento
mundial.

                            De Ya nadie baila (2015), en Lo que la poesía aún no ha escrito. Poesía reunida(2013-2020). Ed. Visor, 2023

MIKE OLDFIELD - Sentinel. Tubular Bells II