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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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sábado, 9 de mayo de 2020

#yomequedoencasa/56


CANTO RODADO

                              A Leonard Cohen, in memoriam





La gravedad se vence con lo grave:


bálsamo de una voz
que avanza en mí
como arrastrando piedras
de un río
que da al mar de la quietud.

Grave canto en la noche,
me adentro en el caudal de tu corriente,
donde el tiempo
que muerde rumoroso
se abraza con las curvas
de los cuerpos rozándose.

Grave canto sensual,
vibrante,
                 susurrante,
pules en mí mis rocas,
mis aristas,

el filo de mi mente en que me hiero

hasta volverme leve,
sensitivo,
vivo
             canto rodado.

                                      Lorenzo Oliván. Para una teoría de las distancias. 2018

Lorenzo Oliván



                                                                    Leonard Cohen














viernes, 28 de agosto de 2020

#poesíaenverano/69

FEDERICO GARCÍA LORCA



PEQUEÑO VALS VIENÉS


En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del «Te quiero siempre».

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.


Leonard Cohen. Take this waltz



miércoles, 12 de agosto de 2020

#poesíaenverano/53




Tres poemas de Perra mentirosa.  Madrid, Bartleby, 2010.


Como calzarse

la palabra mujer
sin que el pie zancajee
dentro del zapatito.

Después, 
muy pronto,
los cordones aprietan
y el cuero,
el tafilete,
el charol,
nos hacen rozaduras 
y ampollas 
que nunca cicatrizan.



En mi sueño político

friego
con un potente y destructor
producto antigrasa
el frente mugriento
de una cocina.

Sale el blanco
bajo el amarillo
y yo
comparto la casa
con un feroz,
pasado y criminal
presidente del gobierno.

Al fina de la historia
(eres una perra, una perra y una perra),
la comadreja
me cae simpática
porque alaba
mucho
mi trabajo.
Mucho.
Mi trabajo.


Ay, amor,

si yo pudiera explicarte todo esto,
no te escribiría ningún poema,
no te contaría que sueño con gatos y mujeres,
no te diría ni una mentira más.

Ahogaríamos a la perra
en un barreño,
contrataríamos a un psicoanalista,
nos iríamos a vivir al campo,
levantaríamos un invernadero
y comeríamos frutas tropicales
recién traídas
de un gran hipermercado.

Ay, amor.
Entonces sí que nos dolería todo
y deberíamos ingerir
un montón de yogures
para curarnos
del extrañamiento.


Marta Sanz y alguno de sus libros


Y un poema de Vintage. Madrid, Bartleby Editores 2013



«Huella en la nieve,
Sudor que abrasa la piel.
Como los ácidos.»

Un poema a Miguel

Un poema a Miguel
debería incluir
una previsión meteorológica.

Para aguantar el barro,
torrentera,
lluvia
que limpiará
la escápula y las tibias
por debajo, en la raíz,
del surco en barbecho.

Un poema a Miguel
debería apretarse
entre los hierros
de un aparato
para enderezar los dientes.

Contener la dentellada
y la grieta de la luz
en que se abren
el pubis de la mujer
y la herida del mundo.

Luna y aprendizaje de los ingenieros de caminos.

Hachazo,
por donde se palpa la tierra
para arrancar minerales.

Sangre que se hizo costra.

Fusiles, soldados, comida de pobre.
Las partes blandas del cuerpo.
La hoz de óxido rojo
y el martillo, cabeza azul del metal y del mercurio,
herramientas de carne,
como manos,
en gesto de amistad.

La celda de Miguel
es fondo submarino
musgoso,
amarillento
y anegado de agua.

Leonard Cohen. Dance Me To The End Of Love


domingo, 8 de noviembre de 2020

#poesíaalarmada/14



ADOLESCENCIA

En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
Desde la dulce mañana
de aquel día, éramos novios.

—El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño.—

Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas,
como quien pierde un tesoro.

—Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos.—

No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.



Leonard Cohen - Halleluja

miércoles, 14 de abril de 2021

#poesíaalarmada/172


Un Boeing llamado Rosalía  desde 1917
(NORVEGIAN.COM)



Cenicientas las aguas, los desnudos
árboles y los montes cenicientos;
parda la bruma que los vela y pardas
las nubes que atraviesan por el cielo;
triste, en la tierra, el color gris domina,
       ¡el color de los viejos!

De cuando en cuando de la lluvia el sordo
        rumor suena, y el viento,
        al pasar por el bosque,
        silba o finge lamentos
tan extraños, tan hondos y dolientes
que parece que llaman por los muertos.

Seguido del mastín, que helado tiembla,
         el labrador, envuelto
en su capa de juncos, cruza el monte;
         el campo está desierto,
y tan sólo en los charcos que negrean
del ancho prado entre el verdor intenso
posa el vuelo la blanca gaviota,
         mientras graznan los cuervos.

Yo, desde mi ventana,
que azotan los airados elementos,
regocijada y pensativa escucho
        el discorde concierto
        simpático a mi alma...

¡Oh, mi amigo el invierno!,
mil y mil veces bien venido seas,
mi sombrío y adusto compañero.
¿No eres acaso el precursor dichoso
del tibio mayo y del abril risueño?

¡Ah, si el invierno triste de la vida,
como tú de las flores y los céfiros,
también precursor fuera de la hermosa
y eterna primavera de mis sueños...!
                                                            (De En las orillas del Sar, 1884)

Leonard Cohen - Who By Fire

sábado, 5 de febrero de 2022

#poesíasoloenfinde/69

Punjab, 1992


Gustav Klimt - Freya


a veces 
te quiero significa
quiero quererte

a veces 
te quiero significa
voy a quedarme un poquito más

a veces
te quiero significa
no sé bien cómo irme

a veces 
te quiero significa
no tengo ningún otro sitio al que ir

                        De todo lo que necesito  existe ya en mí. Seix Barral, 2021



Leonard Cohen - Famous Blue Raincoat