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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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viernes, 2 de julio de 2021

#poesíasiempre/99

Oviedo, 1982
Premio Adonáis, 2007


Fernando Botero - Hermanas (1969-2005)



 Imitación de Wislawa 

Mis hermanas no escriben poesía,
mis hermanas no leen los periódicos
ni se ponen sombreros
ni saben a las cinco de la tarde
que son las cinco de la tarde.
Yo no soy Wislawa Szymborska,
no soy Marina Tsvietáieva
y no soy Hölderlin.
No soy ninguno de los tres
y no quisiera ser los tres a la vez.
Mis vecinos no saben que escribo,
les agradezco que no lo sepan.
No lo saben y no me leen
y a mí me gusta que no me lean.
Gracias a que no me leen
no pienso nunca en qué pensarán
mis vecinos de mis versos.
La ciudad donde vivo no es silenciosa
así que en mis versos no está el silencio 
de mi ciudad.
Mi portero no sabe pronunciar mi nombre
y no lo pronuncia por las mañanas
cuando se sacan los nombres
a pasear atados a una correa de saludos.
Así que no oigo mi nombre cada mañana.
De tanto no oír mi nombre
empecé a pensar que no lo había tenido nunca.
¿Se puede perder un nombre?
Yo no necesito mi nombre para escribir,
así que no lo escribo.
Esto es una imitación.
Para una imitación
sólo sirve el nombre de otro.

                                                 (De Un poemario, Ediciones Rialp, Madrid, 2008)



Gloria Jones - Tainted love (1964)
Tema usado en la película The Sisters Brothers (2018)

sábado, 9 de septiembre de 2023

#lacosapoética/3



(Polonia, 1923-2012)
Premio Nobel de Literatura 1996

QUINO - Mafalda 9, Ed. Lumen, 1986


EL ÁLBUM

Nadie en mi familia murió de amor.
Romances sí hubo, no cosa seria.
¿Tísicos Romeos? ¿Julietas con difteria?
No. Alcanzaron la vejez en flor.
¡Ni uno murió de cartas sin respuesta,
con letra por las lágrimas borrosa!
Llegaban los vecinos, traje de fiesta,
con anteojos, levita y una rosa.
Nadie se asfixió dentro de un armario
por huir de maridos de sus amantes.
Faralaes, mantillas ni volantes
echaron a nadie de la foto por falsario.
¡Cuán lejos sus almas del infierno del Bosco!
Sus pistolas no defendían amores furtivos.
(Morían a balazos, no más por otros motivos,
en el frente, en un catre bien tosco.)
Ni la bella, la del moño vistoso,
con ojeras como de bacanal,
partió a vela en pos de un joven fogoso
por el mar de su hemorragia cerebral.
Antes del daguerrotipo quizás hubo amor de veras,
pero no en las fotos de mi familia.
Los días tenían tempo de vigilia
y ellos morían de gripe o de paperas.

                De ¡Qué monada! (1967), en Paisaje con grano de arena, Ed. Lumen, 2019. Traducción de Ana María Moix y Jerzy Woyciech Slawomirski



MARÍA JIMÉNEZ - Dieguitos y Mafaldas



domingo, 27 de febrero de 2022

#poesíasoloenfinde/77

(Polonia, 1923-2012)
Premio Nobel de Literatura 1996



EL NÚMERO PI

El admirable número Pi
tres coma uno cuatro uno.
Las cifras que siguen son también preliminares
cinco nueve dos porque jamás acaba.
No puede abarcarlo seis cinco tres cinco la mirada,
ocho nueve ni el cálculo
siete nueve ni la imaginación,
ni siquiera tres dos tres ocho un chiste, es decir, una comparación
cuatro seis con cualquier otra cosa
dos seis cuatro tres de este mundo.
La serpiente más larga de la tierra suma equis metros y se acaba.
Y lo mismo las serpientes míticas aunque tardan más.
El séquito de dígitos del número Pi
llega al final de la página y no se detiene,
sigue, recorre la mesa, el aire,
una pared, una hoja, un nido de pájaros, las nubes, hasta llegar
 directo al cielo,
perderse en la insondable hinchazón del cielo.
¡Qué breve la cola de un cometa, cual la de un ratón!
¡Qué endeble el rayo de un astro si se curva en la insignificancia
del espacio!
Mientras aquí dos tres quince trescientos diecinueve
mi número de teléfono la talla de tu camisa
el año mil novecientos sesenta y tres sexto piso
el número de habitantes sesenta y cinco céntimos
dos pulgadas de cintura una charada y un mensaje cifrado
que dice vuela mi ruiseñor y canta
y también se ruega guardar silencio,
y se extinguirán cielo y tierra,
pero el número Pi no, jamás,
seguirá su camino con su nada despreciable cinco
con su en absoluto vulgar ocho
con su ni por asomo postrero siete,
empujando, ¡ay!, empujando a durar
a la perezosa eternidad.



Camilo Sesto - Vivir así es morir de amor

sábado, 15 de octubre de 2022

#poesíaenotoño/7


(Polonia, 1923-2012)
Premio Nobel de Literatura 1996



Susan Sarandon y Geena Davis en Thelma & Louise (1991)



Fin y principio


Después de cada guerra
alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar solas las cosas,
digo yo.

Alguien debe echar los escombros
a la cuneta
para que puedan pasar
los carros llenos de cadáveres.

Alguien debe meterse
entre el barro, las cenizas,
los muelles de los sofás,
las astillas de cristal
y los trapos sangrientos.

Alguien tiene que arrastrar una viga
para apuntalar un muro,
alguien poner un vidrio en la ventana
y la puerta en sus goznes.

Eso de fotogénico tiene poco
y requiere años.
Todas las cámaras se han ido ya
a otra guerra.

A reconstruir puentes
y estaciones de nuevo.
Las mangas quedarán hechas jirones
de tanto arremangarse.

Alguien con la escoba en las manos
recordará todavía cómo fue.
Alguien escuchará
asintiendo con la cabeza en su sitio.
Pero a su alrededor
empezará a haber algunos
a quienes les aburra.

Todavía habrá quien a veces
encuentre entre hierbajos
argumentos mordidos por la herrumbre,
y los lleve al montón de la basura.

Aquellos que sabían
de qué iba aquí la cosa
tendrán que dejar su lugar
a los que saben poco.
Y menos que poco.
E incluso prácticamente nada.

En la hierba que cubra
causas y consecuencias
seguro que habrá alguien tumbado,
con una espiga entre los dientes,
mirando las nubes.







sábado, 29 de enero de 2022

#poesíasoloenfinde/67

Premio Nobel de Literatura 1996


Kuzmá Petrov-Vodkin - Madre (1913)
(WikiArt)



Nacido


Así, pues, esa es su madre.
Esa mujercilla.
Culpable de ojos grises.

La barca que hace años
lo depositó en la orilla.

De su interior emergió
al mundo,
a la no eternidad.

La genitora del hombre
con quien salto por encima del fuego.

Así, pues, es ella, la única
que no lo eligió
completo y entero.

Ella sola lo metió
en la piel que conozco.
Ella sola lo ató 
a los huesos ocultos a mi vista.

Ella sola le encontró
unos ojos grises
que me contemplaron.

Así, pues,  ella. es su alfa.
¿Por qué me la da a conocer?

Nacido.
Así, pues, también él es un nacido.
Nacido como todo el mundo.
Como yo, que moriré.

Hijo de una mujer verdadera.
Llegado de la profundidad del cuerpo.
Peregrino a omega.

Amenazado
por la propia ausencia,
en todas partes,
a cada instante.

Y su cabeza
es una la cabeza contra la pared
que por el momento cede.

Y sus movimientos
excusas
ante la sentencia universal.

Comprendí
que él ya había cubierto la mitad del camino.

Pero no me lo dijo,
no.

"Es mi madre",
dijo. Y nada más.
                                                De ¡Qué monada! (1967), en Paisaje con grano de arena, Lumen, 2019



Abba - Mamma mía




domingo, 24 de marzo de 2024

#lacosapoética/65

(Polonia, 1923-2012)
Premio Nobel de Literatura 1996


CAMILLE PISSARRO - Primavera, ciruelos en flor, Pontoise, 1877
Museo d'Orsay, París


ADIÓS A LAS VISTAS

No guardo rencor a la primavera
por haber vuelto.
No la culpo
de cumplir con sus deberes
año tras año.

Comprendo que mi tristeza
no detendrá el verdor.
Si la hierba vacila
se debe sólo al viento.

No me duele que los alisos
inclinados sobre el agua
vuelvan a tener con qué susurrar.

Acepto de buen grado
que —como si aún vivieras—
la orilla de cierto lago
siga tan bella como antes.

No les reprocho a las vistas
las vistas a una bahía
deslumbrada por el sol.

Incluso soy capaz de imaginar
que unos no-nosotros
están en este momento sentados
en el tronco caído de un abedul.

Respeto su derecho
al bisbiseo, a la risa
y al silencio feliz.

Incluso les supongo
por amor unidos,
y que él la rodea
con un brazo vivo.

Algo súbito, algo pajaril
cruje entre el juncal.
De corazón les deseo
que lo oigan.

No pido cambios
a las olas de la orilla,
ora ágiles, ora perezosas,
que, a mí, no me obedecen.

No exijo nada
del remanso del bosque,
ya esmeralda,
ya zafiro,
ya negro.

Sólo con un detalle no me conformo.
Con mi propio regreso al lugar.
Con el privilegio de la presencia.
Presento mi renuncia.

No he vivido más que tú,
sino sólo lo bastante
para pensar de lejos.

                        De Fin y principio (1993), en Paisaje con grano de arena. Traducción de Ana María Moix, Ed. Lumen, 2019



LOU REED- Walk on the Wild Side 





lunes, 6 de abril de 2020

#yomequedoencasa/23

                             
       DIVORCIO

Para los niños el primer fin del mundo de su vida.
Para el gato un nuevo dueño.
Para el perro una dueña nueva.
Para los muebles escaleras, golpes, carga, descarga.
Para las paredes claros cuadrados tras los cuadros descolgados.
Para los vecinos de la planta baja un tema, una pausa en el hastío.
Para el coche mejor que fueran dos.
Para las novelas, la poesía – de acuerdo, llévate lo que quieras.
Peor para la enciclopedia y el vídeo,
ah, y para el manual de ortografía,
donde tal vez se explique el tema de los dos nombres:
si todavía unirlos con la conjunción “y”,
o ya separarlos con un punto.
                                           Wislawa Szymborska (1923-2012)





Ceremonia de entrega del Nobel, 1994










domingo, 12 de marzo de 2023

#poesíaeninvierno/29

(Polonia, 1923-2012)
Premio Nobel de Literatura 1996


GUSTAV KLIMT - Medicina (Hygeia), 1901
Obra destruida.
historia-arte.com



Prospecto

Soy un ansiolítico.
Actúo en casa,
hago efecto en la oficina,
me presento a los exámenes,
comparezco ante los tribunales,
reparo tacitas rotas.
No tienes más que ingerirme,
ponme debajo de la lengua,
no tienes más que tragarme,
con un sorbo de agua basta.

Sé enfrentarme a la desgracia,
soportar malas noticias,
paliar la injusticia,
llenar de luz el vacío de Dios,
elegir un sombrero de luto que favorezca.
¿A qué esperas?,
confía en la piedad química.
Todavía eres un hombre/ una mujer joven,
Debes seguir en la brecha.
¿Quién dice
que vivir requiere valor?
Dame tu abismo,
lo acolcharé de sueño,
me estarás para siempre agradecido/agradecida
por las patas sobre las que caer de patas.
Véndeme tu alma.
No te saldrá otro comprador.
No existe ningún otro diablo.

De Acaso (1972), en Paisaje con grano de arena. Lumen, 2019. Traducción de Ana María Moix y Jerzy W. Slawomirski


LES LUTHIERS - Cantata Laxatón

domingo, 2 de febrero de 2025

#lacosapoética/105

(Polonia, 1923-2012)
Premio Nobel de Literatura 1996

MARÍA BLANCHARD (Santander,1881 - París,1932)
Mujer con vestido rojo (ca.1913)
MAS - Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander (Cantabria)


RETRATO DE MUJER

Debe ser a elección.
Cambiar para que no cambie nada.
Es fácil, imposible, difícil, vale un intento.
Sus ojos son, si cabe, una vez azules, otra vez grises,
negros, alegres, sin causa llenos de lágrimas.
Duerme con él como una cualquiera, única en el mundo.
Le parirá cuatro hijos, ningún hijo, uno.
Ingenua, mas la que mejor aconseja.
Débil, mas podrá con el peso.
No tiene cabeza, pues la tendrá.
Lee a Jaspers, y revistas de mujeres.
No sabe el porqué de este tornillo y construirá un puente.
Joven, como siempre joven, todavía joven.
Sostiene en sus manos un gorrión alirroto,
su propio dinero para un viaje largo y ajeno,
un mazo, una compresa y una copa de vodka.
¿A dónde corre? ¿no está cansada?
Que no, un poco, mucho, no pasa nada.
O le quiere o se empeña.
Por lo bueno, por lo malo y por el amor de Dios.

                                          (Traducción de Elzbieta Bortkiewicz)

                                          El gran número, Fin y principio y otros poemas (Hiperión.1997 



    
JORGE DREXLER, ANA SERRANO - Retrato de mujer con hombre al fondo

lunes, 22 de marzo de 2021

#poesíaalarmada/149


Premio Nobel de Literatura 1996


Paisajes añorados



Despedida de un paisaje

No le reprocho a la primavera
que llegue de nuevo.
No me quejo de que cumpla
como todos los años
con sus obligaciones.

Comprendo que mi tristeza
no frenará la hierba.
Si los tallos vacilan
será sólo por el viento.

No me causa dolor
que los sotos de alisos
recuperen su murmullo.

Me doy por enterada
de que, como si vivieras,
la orilla de cierto lago
es tan bella como era.

No le guardo rencor
a la vista por la vista
de una bahía deslumbrante.

Puedo incluso imaginarme
que otros, no nosotros,
estén sentados ahora mismo
sobre el abedul derribado.

Respeto su derecho
a reír, a susurrar
y a quedarse felices en silencio.

Supongo incluso
que los une el amor
y que él la abraza a ella
con brazos llenos de vida.

Algo nuevo, como un trino,
comienza a gorgotear entre los juncos.
Sinceramente les deseo
que lo escuchen.

No exijo ningún cambio
de las olas a la orilla,
ligeras o perezosas,
pero nunca obedientes.
Nada le pido
a las aguas junto al bosque,
a veces esmeralda,
a veces zafiro,
a veces negras.

Una cosa no acepto.
Volver a ese lugar.
Renuncio al privilegio
de la presencia.

Te he sobrevivido suficiente
como para recordar desde lejos.

                                         (Traducción de Gerardo Beltrán)


Johan Strauss hijo - Voces de primavera, vals 


sábado, 14 de septiembre de 2024

#lacosapoética/87

(Polonia, 1923-2012)
Premio Nobel de Literatura 1996

Relieve de mármol de Asclepio y su hija Higía. Procedente de Termas, Grecia, finales del siglo V a. C. Museo Arqueológico de Estambul.




VESTIMENTA
        
Te quitas, nos quitamos, os quitáis
abrigos, chaquetas, americanas, blusas
de lana, algodón, mezcla de poliéster,
pantalones, faldas, calcetines, lencería,
ponemos, colgamos, en los respaldos
de las sillas o en las alas de los biombos;
de momento, dice el médico, no es grave,
vístase, descanse, unos días de vacaciones,
tomar en caso de, antes de acostarse, después de las comidas,
volver dentro de tres meses, dentro de un año;
ya ves, y ni creías, y temíamos,
suponíais, él sospechaba;
anudar, abotonar, abrochar con manos trémulas
cordones, corchetes, cremalleras, hebillas,
cinturones, botones, cuellos y corbatas,
y sacar de las mangas, de bolsos y bolsillos
la larga bufanda ajada, a lunares, a rayas, floreada, a cuadros:
su utilidad acaba de ser prorrogada.

                         Paisaje con grano de arena, Lumen, Barcelona, 2019


LOS PAYOS - Señor doctor (1979)

sábado, 8 de agosto de 2020

#poesíaenverano/49





LAS MUJERES DE RUBENS

Titánicas, fauna femenina,
tonante desnudez de toneles.
Anidan en lechos revueltos,
duermen con la boca abierta para soltar gallos.
Las pupilas se les hunden hasta las entrañas
y penetran en las glándulas
segregadoras de levadura en sangre.

Hijas del barroco. La masa se hincha en la artesa,
humean los baños, enrojecen los vinos,
nubes de cochillinos galopan por el cielo,
las trompetas relinchan alerta carnal.

¡Acalabazadas! ¡Excesivas!
Duplicadas por desdeñar vestimentas,
triplicadas por la vehemente pose,
platos grasientos del amor!


Rubens. Las tres Gracias. Museo del Prado

Más temprano se levantaron sus flacas hermanas,
antes de amanecer en el cuadro.
Nadie las vio avanzar en fila india
por el revés del lienzo.

Proscritas del estilo. Costillas en relieve,
pies y manos de pájaro.
Intentan volar con sus omóplatos afilados.

El siglo trece les habría concedido un fondo dorado.
El veinte, pantalla panorámica y technicolor.
El diecisiete, ¡ay!, nada ofrece a las palos de escoba.

Porque incluso el cielo es convexo,
convexos son los ángeles y también convexo es dios:
Febo bigotudo que irrumpe en la ardiente alcoba
montado en un sudoroso corcel.


Maria Callas. Habanera, de Carmen (Bizet) Hamburgo 1962