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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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viernes, 16 de octubre de 2020

#poesíasiempre/46

GARCÍA LORCA


La monja gitana

                      A José Moreno Villa


  Silencio de cal y mirto.

Malvas en las hierbas finas.

La monja borda alhelíes

sobre una tela pajiza.

Vuelan en la araña gris,

siete pájaros del prisma.

La iglesia gruñe a lo lejos

como un oso panza arriba.

¡Qué bien borda! ¡Con qué gracia!

Sobre la tela pajiza,

ella quisiera bordar

flores de su fantasía.

¡Qué girasol! ¡Qué magnolia

de lentejuelas y cintas!

¡Qué azafranes y qué lunas,

en el mantel de la misa!

Cinco toronjas se endulzan

en la cercana cocina.

Las cinco llagas de Cristo

cortadas en Almería.

Por los ojos de la monja

galopan dos caballistas.

Un rumor último y sordo

le despega la camisa,

y al mirar nubes y montes

en las yertas lejanías,

se quiebra su corazón

de azúcar y yerbaluisa.

¡Oh!, qué llanura empinada

con veinte soles arriba.

¡Qué ríos puestos de pie

vislumbra su fantasía!

Pero sigue con sus flores,

mientras que de pie, en la brisa,

la luz juega el ajedrez

alto de la celosía.



miércoles, 6 de mayo de 2020

#yomequedoencasa/53



 Quiéreme entera

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras 





Amor es

Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan…
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas dulces….
Amar lo amable, no es amor:

Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo
en el ansia de la semilla ciega
que perdió el rumbo de la luz,
aprisionada por su tierra,
vencida por su misma tierra…

Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra bien adentro…

Es entrarse en la entraña de la noche
y adivinarle la estrella en germen…
¡La esperanza de la estrella!…

Amor es amar desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender…
Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar …

¡Amor es resucitar!

                                                   Dulce María Loynaz (1902-1997)
                                               Premio Nacional de Literatura , Cuba, 1987
                                               Pemio Cervantes 1992, Discurso





                                                  Carlos Cano. Habaneras de Cádiz





















sábado, 20 de febrero de 2021

#poesíaalarmada/119



Cubierta de la edición de Manuel Altolaguirre



CUBA DENTRO DE UN PIANO (1900)

Cuando mi madre llevaba un sorbete de fresa por sombrero
y el humo de los barcos aún era humo de habanero.

Mulata vueltabajera...

Cádiz se adormecía entre fandangos y habaneras
y un lorito al piano quería hacer de tenor.

...dime dónde está la flor 
que el hombre tanto venera.

Mi tío Antonio volvía con su aire de insurrecto.
La Cabaña y el Príncipe sonaban por los patios de El Puerto.
(Ya no brilla la Perla Azul del mar de las Antillas.
Ya se apagó, se nos ha muerto).

Me encontré con la bella Trinidad...

Cuba se había perdido y ahora era de verdad.
Era verdad, 
no era mentira.
Un cañonero huido llegó cantándolo en guajira.

La Habana se perdió. 
Tuvo la culpa el dinero...

Cayó, 
calló el cañonero.

Pero después, pero ¡ah! después
fue cuando al  
lo hicieron yes.

(De 13 bandas y 48 estrellas, Imprenta de Manuel Altolaguirre, publicado el 20 de mayo de 1936)

Notas:
vueltabajera: de Vueltabajo, provincia de Pinar del Río, Cuba
La Cabaña y  El Príncipe: dos fortalezas militares en La Habana




Carlos Cano - Habaneras de Cádiz

jueves, 4 de marzo de 2021

#poesíaalarmada/131



Julio Romero de Torres- La Fuensanta, 1929 (Colección particular)



Morena clara

                                                        Estrella de plata,
                                                        la que más reluce,
                                                        ¿por qué me llevas
                                                        por este calvario
                                                        llenito de cruces?
                               Antonio Quintero y Pascual Guillén


Fuiste una anciana de diecisiete años
porque la vida supo salvarse en ti a sí misma.
Demasiado espigada para un tiempo de luto
tú ibas
         a caballo
                      sobre el firmamento.


El animoso monte revienta de colores.
Ya casi es primavera.
¿Quién iba a imaginar que fuera a ser la última?


Desde su tornavoz, el apuntador dicta: Cuando se marchaba
                                                               no intentó mirarla
                                                               ni lanzó un quejío
                                                               ni le dijo adiós.


Tú sueñas con el sol sobre las tablas
como el brote comienza a bailar con el viento.


Es mayo y es España.
Mil novecientos treinta y seis el año.
Tu juventud escucha los aplausos caer
                                             rescoldos de horizonte y manantial.


Pero ya las estrellas están brotando enfermas.
Han llegado a la era turbios hombres.
Gritan mucho y golpean los pies contra el camino.
Golondrinas sin alas, los niños dicen: ¡guerra!
Guerra, esa flor maligna
                                             que brota solamente de los suelos muertos.


La noche que tendieron duró infinitos años.
Y tú, cieguecita sobre las tinieblas
a pasito lento.


No te dejaron ser
joven
ni actriz
ni libre.
Pero nunca lograron
                                             hacerte maldecir tu limosna de vida
                                             ni desclavarte a Dios del corazón
                                             ni acallar tus susurros de inmortalidad.


Siempre tuviste diecisiete años
porque la vida nunca se resigna
y aun herida, marchita, apaleada
espera su ocasión
espera siempre
poder resucitar
morena
y
clara.
                                           (De Matria, Ed. Visor Libros, 2018)




Carlos Cano - El día que nací yo (Antonio Quintero y Pascual Guillén)

sábado, 22 de agosto de 2020

#poesíaenverano/63




GERARDO DIEGO


ROMANCE DEL RÍO DUERO

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,

sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.


El Duero helado a los pies de San Saturio. esevelasco2015



FEDERICO GARCÍA LORCA


BALADILLA DE LOS TRES RÍOS

                        A Salvador Quintero

El río Guadalquivir
va entre naranjos y olivos
Los dos ríos de Granada
bajan de la nieve al trigo.
¡Ay, amor

que se fue y no vino!

El río Guadalquivir
tiene las barbas granates
Los dos ríos de Granada,
uno llanto y otro sangre.

¡Ay, amor
que se fue por el aire!

Para los barcos de vela
Sevilla tiene un camino;
por el agua de Granada
sólo reman los suspiros.

¡Ay, amor
que se fue y no vino!

Guadalquivir, alta torre
y viento en los naranjales
Darro y Genil, torrecillas
muertas sobre los estanques.

¡Ay, amor
que se fue por el aire!

¡Quién dirá que el agua lleva
un fuego fatuo de gritos!

¡Ay amor

que se fue y no vino!

Lleva azahar, lleva olivas,
Andalucía a tus mares.

¡Ay, amor
que se fue por el aire!


Carlos Cano y Amalia Rodrigues. María la portuguesa



viernes, 14 de mayo de 2021

#poesíasiempre/51




García Lorca - Santo peregrino.
Dibujo a tinta y lápices de colores sobre papel. Granada,1926



CASIDA DE LOS RAMOS 

Por las arboledas del Tamarit
han venido los perros de plomo
a esperar que se caigan los ramos,
a esperar que se quiebren ellos solos.

El Tamarit tiene un manzano
con una manzana de sollozos.
Un ruiseñor apaga los suspiros
y un faisán los ahuyenta por el polvo.

Pero los ramos son alegres,
los ramos son como nosotros.
No piensan en la lluvia y se han dormido,
como si fueran árboles, de pronto.

Sentados con el agua en las rodillas
dos valles esperaban al otoño.
La penumbra con paso de elefante
empujaba las ramas y los troncos.

Por las arboledas de Tamarit
hay muchos niños de velado rostro
a esperar que se caigan mis ramos,
a esperar que se quiebren ellos solos.

(De  Diván del Tamarit, Casidas y  gacelas -
Publicado póstumamente en 1940, en Argentina)




Carlos Cano - Casida de los ramos 
(De Diván del Tamarit, Música para los poemas de García Lorca, 1998)

sábado, 19 de diciembre de 2020

#poesíaalarmada/55

(Oviedo, 1931)


 [Yo estaré en tu pensamiento...]


Yo estaré en tu pensamiento, no seré más que una sombra imprecisa;

habré existido en un instante en que la alegría y la piedad ardían en tus ojos.

Pero también quiero permanecer desconocido en ti.

Desconocido. Simplemente envuelto en tu felicidad.

Tú distraída en tu luz y yo apenas viviente en ella, y así, imperceptiblemente amado, esperar la desaparición.

Aunque quizá estamos ya separados por un hilo de sombra y cada uno está en su propia luz

y la mía es la que tú vas abandonando.


CARLOS CANO - Aires de cuna

viernes, 10 de abril de 2026

O CALABOBOS O JANE

    Estaba yo con un desayuno largo, de esos de pijama, dos cafés, la radio, un crucigrama…, en fin, de jubilada, cuando la cartera me trajo a casa una carta “aunque no es certificada, pero como no cabe en el buzón”. Una ahijada me mandaba su palma. Tengo un plantel de ahijados, ellas y ellos, de los que te alegran el día. Y eso fue lo que pasó hoy. He de decir que andan repartidos por el mundo, no todos son creyentes, o igual ninguno, no en todas partes hay las mismas costumbres, pero se esfuerzan por cumplir; el ramo puede ser de olivo, o de camelia y venir en una foto con su remitente, selfie, creo que se llama; o en forma de marron glacé empaquetado como la joya de Love Actually, o el laurel ya pelado y guardado en una cajita de regalo decorada con flores. Incluso quien no se acuerda me manda un WhatsApp deseándome que me cuide. No me diréis que no son estupendos, ellos y ellas. Hoy llegó una ramita de olivo bordada a punto de cruz y una tarjeta con una dedicatoria que me tuvo llorando por los rincones media mañana, como la mismísima Zarzamora de los magníficos Quintero, León y Quiroga, versión Lola de España.


    
Pero no queda ahí la cosa. La remitente me manda también un libro, nooo, no por peloteo, no penséis mal, es porque compartimos afición y solemos hablar de lo que leemos. A ella el libro la emocionó y confía en que a mí me guste.

    Es la cuarta novela de un desconocido para mí Luis Mario, cántabro del 92, y titulada Calabobos. Así que se impone apagar la radio, apartar el crucigrama, calentar el tercer café y empezar a leer; es lo que tiene ser adicta, que ni se puede ni se quiere esquivar la tentación.

    El libro tiene tres partes con sus correspondientes títulos: En el Norte la lluvia no suena al caer, En el Norte la lluvia no moja bajo el agua, En el Norte la lluvia empieza justo después de parar de llover. Y, además de la presencia de la lluvia, el mar. Para que veáis el mar os pongo una foto del primer párrafo, Palabras de una madre que salió por leña:

CALABOBOS, de Luis Mario


    ¿Poesía, eh? Sí, poesía en la historia de Mariuca y poesía en el habla cántabra por la que se escapa el alma de los personajes. Y te las prometes muy felices, porque la gente del tiempo, esos agoreros, predicen un fin de semana modelo Noé en el Arca: puedes empezar a leer hoy mismo y disfrutar de la lectura y de la lluvia del norte todo el fin de semana. Bájate corriendo a ca Donata a hacer acopio de vituallas y a vivir.

    Pero qué poco dura la alegría en casa de la probe lectora. Acabo de recordar que anoche empecé otra cosa, completamente distinta, pero que también me tiene enganchada. Ayer me di una vuelta por la vetusta capital norteña donde me gasto ahora y, cual gorrino trufero, acabé en la librería, ¿dónde mejor? Me regalé un par de cosillas, una de ellas una biografía literaria e ilustrada de Jane Austen. Me gustan los libros ilustrados porque, como buena búmer, disfruté en mi infancia y adolescencia de aquellos ilustrados de Bruguera, adaptaciones de clásicos, desde Heidi hasta Miguel Strogoff. 

    Me diréis que si no estoy harta de la tía Jane después de haber leído todas sus biografías menos una, y todas sus obras menos una, y haber visto todas las pelis y series y tener a sus intérpretes y directores, ellos y ellas, rigurosamente clasificados por su adecuación a los personajes: en esta familia nos mensajeamos cada vez que alguien ve que reponen algo en la tele y vamos comentando vía WhatsApp. Pues no, no estoy harta. Además, esta biografía es muy buena y las ilustraciones, magníficas. Por cierto, me gustó mucho la miniserie Miss Austen, los Austen a través de la mirada de Cassandra.

    Para estos casos de dos libros empezados y que te gritan queriendo llevarte a su molino no queda otra que la solución a la parlamentaria: alternancia entre los dos, un rato cada uno. Todo arreglado. Menudo fin de semana voy a pasar.

    Gracias por el libro, reina. Y por las lágrimas de la dedicatoria. Y sí, siempre nos gustarán los tiburones, que, como todo el mundo sabe abundan en el Cantábrico a pesar de los muchos que matamos en el pasado.

                                                                                           Severina Velasco

LUIS MARIO.- Calabobos. Reservoir Books, 2025

CRISTINA OÑORO (Texto) y ANA JAÉN (ILUSTRACIONES).- Una biografía literaria de Jane Austen. Lumen, 2025


CARLOS CANO - La Zarzamora