Foto:SVG
"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




Mostrando las entradas para la consulta Joaquín Sabina ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Joaquín Sabina ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de enero de 2026

#lacosapoética/134

(México, 1926-1999)


FRANCESCO CARRADORI - Baco y Ariadna, 1777
Palacio Pitti, Florencia


TE QUIERO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?



JOAQUÍN SABINA - Y nos dieron las diez




domingo, 9 de noviembre de 2025

#lacosapoética/126

(Madrid,1562-1635)

FRANCISCO DE GOYA - Riña de gatos, 1786
Museo del Prado (no expuesto)



LOS RATONES

Juntáronse los ratones
para librarse del gato;
y después de largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
librarse mejor podrían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo
y encrespando el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato?




LA MANDRÁGORAJavier KraheJoaquín SabinaAlberto Pérez y Antonio Sánchez. El hombre puso nombre a los animales.
Del progama Esta noche. TVE. 28-05-81


sábado, 25 de noviembre de 2023

#lacosapoética/26

(Masaya, Nicaragua,1923-Ciudad de México,1985)

Ernesto Mejía Sánchez (Foto de Biografías y Vidas)


MIGUEL ÁNGEL - La creación de Adán. 1511
Bóveda de la Capilla Sixtina. Ciudad del Vaticano.



VITA  ARSQUE  POETICA

Bautizo las palabras,
pongo nombres a los nombres. Digo
la noche y significa una
paloma. Imagino el leopardo
y tus ojos lloran. Sufro la luz,
el día y gano la impureza.
Dibujo un rostro más ¡Dios
mío! sobre el tuyo. Escribir
un poema es como recordar
el futuro. Es engendrar un hijo
en la tumba. Grabo tu nombre
y se confunde con el mío.
Qué repentino padre soy
en el mismo instante. Qué
dios sobre este muro que
emborrono desde que nazco.
Éste es mi testamento, mi
bautismo, tu imagen y semejanza.


LA MANDRÁGORA . Javier Krahe, Joaquín Sabina, Alberto Pérez y Antonio Sánchez. El hombre puso nombre a los animales.
Del progama Esta noche. TVE. 28-05-81

domingo, 2 de abril de 2023

#poesíaenprimavera/5

(1902 - 1984)


JUGANDO

–¿Redonda?
                –La luna.
–¿Y redondo?
                –El sol.
–¿Redonda?
                –La bola.
–¿Redondo?
                –El balón.
–¿Redonda?
                –La fresa.
–¿Redondo?
                –El fresón.
–¿Redonda?
                –La rosca.
–¿Redondo?
                –El roscón.
–¿Redonda?
                –La lima.
–¿Redondo?
                –El limón.
–¿Redonda?
                –La plaza.
–¿Redondo?
                –El balcón.
–¿Redonda?
                –La torre.
–¿Redondo?
                –El reloj.
–¿Redonda?
                –Tu cara.
–¿Redondo?
                –Mi corazón.
–Tu corazón no es redondo.
                –Tú ¿lo ves?
–¡Claro que no!
                –Entonces, ¿cómo lo sabes?
–Porque sí.
                ¡Vaya razón!
–Es mío y sé que es redondo.
                –Pues ya no juego.
–Ni yo.

                De Canciones para todo el año (1984), en Obras completas, Hiperión, 2009


JOAQUÍN SABINA - Y nos dieron las diez

domingo, 8 de mayo de 2022

#poesíasoloenfinde/99

Premio Hiperión, 1995
Premio de Poesía Generación del 27, 2005


Frank Gehry y Vlado Milunic  - Casa danzante 
("Fred and Ginger", 
Praga)
ehry, Vlado


NUNCA ES TARDE
 
Nunca es tarde para empezar de cero,
para quemar los barcos,
para que alguien te diga:
-Yo sólo puedo estar contigo o contra mí.

Nunca es tarde para cortar la cuerda,
para volver a echar las campanas al vuelo,
para beber de esa agua que no ibas a beber.

Nunca es tarde para romper con todo,
para dejar de ser un hombre que no pueda
permitirse un pasado.

Y además
es tan fácil:
llega María, acaba el invierno, sale el sol,
la nieve llora lágrimas de gigante vencido
y de pronto la puerta no es un error del muro
y la calma no es cal viva en el alma
y mis llaves no cierran y abren una prisión.

Es así, tan sencillo de explicar: -Ya no es tarde,
y si antes escribía para poder vivir,
ahora
            quiero vivir
                               para contarlo.

 (De Ya no es tarde, Ed.Visor, 2014)


Joaquín Sabina y Benjamín Prado - Cristales de Bohemia (Vinagre y rosas, 2009)

domingo, 16 de enero de 2022

#poesíasoloenfinde/64

(1982-1938)



Fernando BoteroPic-Nic (1988) 


 XLVI

La tarde cocinera se detiene
ante la mesa donde tú comiste;
y muerta de hambre tu memoria viene
sin probar ni agua, de lo puro triste.

      Mas, como siempre, tu humildad se aviene
a que le brinden la bondad más triste.
Y no quieres gustar, que ves quien viene
filialmente a la mesa en que comiste.

      La tarde cocinera te suplica
y te llora en su delantal que aún sórdido
nos empieza a querer de oírnos tanto.

      Yo hago esfuerzos también; porque no hay
valor para servirse de estas aves.
Ah! qué nos vamos a servir ya nada.

                                De Trilce (1922) en Obra poética completa, Alianza Editorial, 1983



Vainica Doble y Joaquín Sabina - Con las manos en la masa




jueves, 25 de noviembre de 2021

Nunca fuimos Ingrid Bergman. Las mujeres de Carmen Cabeza.


“Y es que la lectura, como lo ilusorio, nos quita el frío, nos conforta, intensifica la vida.” Carmen Cabeza en Raquel bajo la lluvia y oreos relatos.


Carmen Cabeza y Manuela Ceballos en la Tertulia Literaria Peñalinares el pasado martes.


    Mujeres que viven en silencio. El silencio de las mujeres. El silencio a gritos de las mujeres. De las que tienen papel: Charo, Clara, Concha, Celia, Mari Güeyos. De las silenciadas: Rosalía, Mercedes. De las que gritan: Marlene, Auri. Mujeres que fueron niñas. Mujeres que crecen. Mujeres que envejecen. Humilladas y ofendidas.

    Hombres que gritan, hombres que humillan y ofenden, hombres que imponen silencio a las mujeres: Valcárcel, Basterra. Hombres condenados al silencio, humillados, ofendidos: Higinio. Hombres que acompañan: Lázaro.

    Vidas tejidas en el telar de una posguerra cruel y asfixiante, qué posguerra no lo es; vidas ahogadas en los silencios. Vidas como heridas cerradas en falso, a la espera del bisturí que las cure. Vidas que se abren a la ilusión y a la esperanza.

    La historia de tres generaciones de una familia contada, a la vez que descubierta, por la última de sus mujeres cautiva a los lectores, a la lectora, por su proximidad. De Concha y Charo venimos, con Celia crecimos, con Clara maduramos y nos abrimos a la esperanza. 

    Y como a ellas, nos arropó el cine: quisimos que Sam tocara otra vez, pusimos al cielo por testigo de que no volveríamos a meter la pata y, de vez en cuando, soñamos con volver a Manderley.

    No es cómoda la lectura de esta novela, nunca lo es acercarse a los demonios que  acompañan a las personas a lo largo de la vida. Pero una tertulia, o mejor, conversación, sobre la lectura, quita el frío del desasosiego, y la presencia de la autora, tan cálida y cercana, enriquece sobremanera la experiencia con sus respuestas a nuestros porqués. Gracias por estar, Carmen.


CARMEN CABEZA. Nunca fuimos Ingrid Bergman. Nieva Ediciones, Avilés, 2019

Tertulia Literaria Peñalinares de los IES A.G.Linares y Peñacastillo



Joaquín Sabina- Mujeres fatal

sábado, 23 de octubre de 2021

#poesíasoloenfinde/32

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021


Tintoretto - Visita de la reina de Saba a Salomón (hacia 1555)
Museo del Prado, Madrid



PEQUEÑO AMOR MÍO

Blanca como el silencio de Jack London.
Roja como el infierno de Walt Disney.
Negra como los dioses primordiales de Lovecraft.
Negra como la mancha que se queda en el ojo después de ver morir al Sol junto a la ermita de La Lanzada, en agosto.
Negra como el pecado de no quererte.
Roja como el rubí que ardía en el ombligo de la reina de Saba.
Blanca como una ilusión perdida.

Pequeño amor mío.

Dulce como el combate que los héroes libran en el Walhalla ad infinitum.
Cruel como una despedida.
Hermosa como el Árbol de la Ciencia y como la serpiente del mal.
Hermosa como un árbol cualquiera del bosque de los mitos.
Hermosa como un cantar de gesta.
Cruel como la tiranía de los débiles.
Dulce como el invierno en el país de Narnia soñado por C. S. Lewis.

Pequeño, negro, hermoso amor mío.

                                           En Sin miedo ni esperanza, Visor Libros, Madrid, 2002.



Joaquín Sabina - Así estoy yo sin ti

sábado, 10 de julio de 2021

#poesíasiempre/107

(1902 - 1984)

Tintoretto - Adán y Eva, c.1550
Galería de la Academia de Venecia




EXHORTACIÓN IMPERTINENTE A MIS HERMANAS POETISAS

                                                                                     A Carmen Conde

Porque, amigas, os pasa que os halláis en la vida
como en una visita de cumplido. Sentadas
cautamente en el borde de la silla. Modosas.
Dibujando sonrisas desvaídas. Lanzando
suspirillos rimados, como pájaros bobos.

Pero ocurre que el mundo se ha cansado de céfiros
aromados, de suaves rosicleres o lirios,
y de tantos poemas como platos de nata.

Levantaos, hermanas. Desnudaos la túnica.
Dad al viento el cabello. Requemaos la carne
con el fuego y la escarcha de los días violentos
y las noches hostiles aguzadas de enigmas.
No os quedéis en el margen. Que las aguas os lleven
sobre finas arenas o afilados guijarros.
Que os penetren las sales. Que las zarzas os hieran.
Y, acercando la quilla, remontad la corriente
hacia el puro misterio donde el río se inicia.

Id al húmedo prado. Comulgad con la tierra
que se curva esponjada de infinitas preñeces,
y dejad que la vida poderosa y salvaje
os embista y derribe como toro bravío
al caer sobre el anca de una joven novilla.

No queráis ignorar que el amor es un trance
que disloca los huesos y acelera las sienes;
y que un cuerpo viviente con delicia se ajusta
al contorno preciso donde late otro cuerpo.

No queráis ignorar que el placer es el zumo
de las plantas agrestes que se cortan con prisa;
y el pecado una línea que subraya de negro
lo brillante del goce.

No queráis ignorar que es el odio un cuchillo
de agudísimo corte que amenaza las venas;
y la envidia una torva dentadura amarilla
que nos muerde rabiosa cada fruta lograda.

No queráis ignorar que el dolor y la muerte
son dos hienas tenaces que nos pisan la sombra
y que el Dios de las cándidas estampitas azules
es un alto horizonte constelado de espantos
que en la oculta vertiente de los siglos aguarda.

Eva quiso morder en la fruta. Mordedla.
Y cantad el destino de su largo linaje
dolorido y glorioso. Porque, amigas, la vida
es así: todo eso que os aturde y asusta.

                                  (Revista Espadaña, nº 45, León, 1950. Recogido en Obras completas, Hiperión, 1986)


Joaquín Sabina - Eva tomando el sol (directo)

domingo, 16 de mayo de 2021

#poesíasiempre/53

(Almería, 1962)
XXXII Premio Loewe 2020


La pirata Grace O'Malley en su encuentro con la reina Isabel I de Inglaterra
(Grabado de la época)




TUNEANDO AL PIRATA COJO
DE JOAQUÍN SABINA

(Léase recordando la encantadora música)


No soy una chica con la lágrima fácil,
de esas que se quejan solo por vicio.
La vida no se deja ni coger de la mano
y me escupe: —Tú no sabes mi oficio.
Aunque sale caro hasta soñar
y disfruto con mi en-carnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de las mujeres
que tal vez seré.

Ser Michelle en Chicago,
Pasionaria en las minas,
Camille en Montparnasse;
guerrillera en Colombia,
ménade por las noches,
Juana de Arco en Orleáns.

Reportera en Sodoma,
amazona en Turquía,
en Siberia ser tren;
¿chica Bond? Ni lo sueñes;
trapecista en el bosque,
Eleanora en Napolés.

Colette en Montecarlo,
un buen vino en tu boca,
Sontag en Nueva York;
la poeta del barrio
aunque sé que no toca,
hereje en religión.

Levitando, Teresa,
doña Pepa por Cádiz,
Marianne en París;
Mariana en Granada,
bodeguera en Burdeos,
prima de Thelma y Louise.

Nadadora en Australia,
insumisa en la tierra,
Liza en su cabaret;
escritora en tu espalda,
con Rossini soprano,
la que quemó el burdel.

La Zambrano en La Habana,
Isadora en Atenas,
y Zinda en Angolá;
nómada por tu cama,
directora en Viena,
por Oriente, Calaf.

Libertad en Manhattan,
Ágata detective,
Vanessa en Camelot;
guionista de tus sueños,
Nausica fugitiva,
sirena en tu colchón.

Alpinista en el Tibet,
Lisístrata en la guerra,
Murasaki en Japón;
ser un río en la India,
Aphra Benn por los mares,
y Frida en Mexicó.

Pero si me dan a elegir
entre todas las vidas, yo escojo
la vida de gaviera que trepa por el palo,
con ojos abiertos, telescopio en la mano,
curtida en el mar, capitana
de un barco que tuviera por bandera
un par de alas y una estrella nueva.

                                   (De Gavieras, Visor, 2020)



Joaquín Sabina - La del pirata cojo

miércoles, 5 de mayo de 2021

#poesíaalarmada/193

(1857-1933)

Sandro Botticelli - El Nacimiento de Venus
Galería de los Uffizi-Florencia



Afrodita

Venus, la de los senos adorados
que nutren de vigor savias y rosas;
la que al mirar derrama mariposas
y al sonreír florecen los collados;

la que en almas y cuerpos congelados
fecunda vierte llamas generosas,
de Eros a las caricias amorosas
ostenta sus ropajes cincelados.

Ella es la fuerza viva, el soplo ardiente
de cuanto sueña y goza, piensa y siente;
de cuanto canta y ríe, vibra y ama.

En el niño es candor, eco en la risa;
en el agua canción, beso en la brisa,
ascua en corazón, flor en la rama.



Javier Krahe- Villatripas 
(con Joaquín Sabina y Alberto Pérez en La Mandrágora)

miércoles, 24 de marzo de 2021

#poesíaalarmada/151




Blanche Hoschedé-Monet
El jardín de Claude Monet en Giverny en 1927
Museo d'Orsay (París)



LA PRIMAVERA 

Tú querías que yo te dijera
el secreto de la primavera.

Y yo soy para el secreto
lo mismo que es el abeto.

Árbol cuyos mil deditos
señalan mil caminitos.

Nunca te diré, amor mío,
por qué corre lento el río.

Pero pondré en mi voz estancada
el cielo ceniza de tu mirada.

¡Dame vueltas, morenita!
Ten cuidado con mis hojitas.

Dame más vueltas alrededor,
jugando a la noria del amor.

¡Ay! No puedo decirte, aunque quisiera,
el secreto de la primavera.



Joaquín Sabina - Canción de primavera

martes, 8 de diciembre de 2020

#poesíaalarmada/44

(1875 - 1908)

Madre Melancolía

A tus exangües pechos, Madre Melancolía,
he de vivir pegado con secreta amargura,
porque absorbí los éteres de la filosofía
y todos los venenos de la literatura.

En vano –fatigada de sed el alma mía-
sueña con una Arcadia de sombra y de verdura,
y con el don sencillo de un odre de agua fría,
y un racimo de dátiles, y un pan sin levadura.

Todo el dolor antiguo y todo el dolor nuevo
mezclado sutilmente en mi espíritu llevo
con el extracto de una fatal sabiduría.

Conozco ya las almas, las cosas y los seres,
he recorrido mucho las playas de Citeres…
¡Soy tu hijo predilecto, Madre Melancolía!


lunes, 9 de noviembre de 2020

#poesíaalarmada/15


Soneto XLIII

Mis ojos ven mejor si están cerrados,
así no se distraen con simplezas;
mas al dormir, te ven en sueños claros
y brillan en lo oscuro como estelas.
Y tú, sombra que alumbras a otras sombras,
si a ojos que no ven reluces tanto,
¿podrá lucir aún más tu dulce forma
en plena claridad y a pleno campo?
Pues si en la noche inerte tus borrosos
contornos engalanan mi pupila,
¿podrán embelesarse más mis ojos
al verte a la luz viva de los días?
El día es noche cuando no te veo
y días son las noches que te sueño.
                                           
                                    (Trad. de Andrés Ehrenhaus. Galaxia Gutenberg)


Sonnet XLIII


   When most I wink then do mine eyes best see,
For all the day they view things unrespected,
But when I sleep, in dreams they look on thee,
And darkly bright, are bright in dark directed.

    Then thou whose shadow shadow doth make bright,
How would thy shadow's form, form happy show,
To the clear day with thy much cleared light,
When to unseeing eyes thy shade shines so?

    How would (I say) mine eyes be blessed made,
By looking on thee in the living day?
When in dead night thy fair imperfect shade
Through heavy sleep on sightless eyes doth stay?

    All days are nights to see till I see thee,
And nights bright days when dreams do show thee me.


Joaquín Sabina - Y si amanece por fin

miércoles, 13 de mayo de 2020

#yomequedoencasa/60

                                                 



LO FATAL


Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!…




Rubén Darío por Vázquez Díaz


A MARGARITA DEBAYLE


Margarita, está linda la mar
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso, una perla,
una pluma, y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros, son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: —«¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».

La princesa no mentía,
Y así, dijo la verdad:
—«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: —«¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».

Y ella dice: —«No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
—«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: —«En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

                                                                            La Princesa de Joaquín Sabina