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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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lunes, 24 de agosto de 2020

#poesíaenverano/65

LUIS ALBERTO DE CUENCA



Soneto

El editor Francisco Arellano, disfrazado de
Humprey Bogart, tranquiliza al poeta en un
momento de ansiedad, recordándole un pasaje
de Píndaro, Pípticas VIII 96

Sin mujer, sin amigos, sin dinero,
loco por una loca bailarina,
me encontraba yo anoche en una esquina
que se dobla y conduce al matadero.

Se reflejó una luz en el letrero
de la calle, testigo de mi ruina,
y de un coche surgió una gabardina
y los ojos de un tipo con sombrero.

Se acercaba, venía a hablar conmigo.
Mi aburrido dolor le interesaba.
Con tal de que no fuese un policía...

«Somos el sueño de una sombre, amigo»,
me dijo. y era bogart, y me amaba;
y era Paco Arellano, y me quería.



Collige, virgo, rosas

Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlele los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.




Orquesta Mondragón. Caperucita Feroz (letra de Luis Alberto de Cuenca)

domingo, 29 de noviembre de 2020

#poesíaalarmada/35



El enemigo común

Como Machado, yo también soñaba
de niño con los héroes de la Ilíada
pero mezclándolos en la coctelera
con los padres de la Revolución.
Marat, Robespierre, Lenin y Trotski
vivían en mis sueños de muchacho
junto a Paris, Ayante y Diomedes.
Pese a las discrepancias ideológicas
nunca se peleaban entre ellos,
pues tenían enfrente un enemigo
común: la Realidad.
                                   (De Por fuertes y fronteras, 1996)



Luis Alberto de Cuenca - El enemigo común
(Propuesta para el día internacional de la poesía 2020, Manuel Rebollar)

sábado, 21 de marzo de 2020

#yomequedoencasa/7


                                                         (Día de la poesía)

EL DESAYUNO

Me gustas cuando dices tonterías,

cuando metes la pata, cuando mientes,


cuando te vas de compras con tu madre


y llego tarde al cine por tu culpa.


Me gustas más cuando es mi cumpleaños


y me cubres de besos y de tartas,


o cuando eres feliz y se te nota,


o cuando eres genial con una frase


que lo resume todo, o cuando ríes


(tu risa es una ducha en el infierno),


o cuando me perdonas un olvido.


Pero aún me gustas más, tanto que casi


no puedo resistir lo que me gustas,


cuando, llena de vida, te despiertas


y lo primero que haces es decirme:


«Tengo un hambre feroz esta mañana.


Voy a empezar contigo el desayuno».


Luis Alberto de Cuenca



domingo, 23 de noviembre de 2025

#lacosapoética/128

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021

XXXIV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, 2025


BENJAMIN LACOMBE - Ilustración para La Sirenita (Ed. Edelvives)



ALA DE CISNE
                                     Para Alicia

Había una mujer que, desde niña,
cuando iba a la playa con sus padres,
se pasaba los días y las horas
a la caza de conchas en la arena.
Esa mujer, hoy mismo, muy temprano,
bajó a la playa en busca de ejemplares
para su colección y tuvo suerte,
pues encontró una concha que imitaba
de manera perfecta la estructura
de un ala desplgada, no sabemos
si de cisne o de ángel.Cigto al cisne
primero porque la coleccionista
adoraba los cuentos para niños
que Andersen, apodado "Ala de Cisne",
vistió de soledad y de tristeza.
El caso es que no sé si aquella concha
era un ala de cisne (o sea, un ala
de Andersen) o el ala de algún ángel
que se ahogara en el mar. Me inclino más
por la primera opción..Pese a que Hawks
sostuvo que los ángeles tenían alas,
no existe un solo texto en la Escritura
que avale esa creencia. De manera
que la concha extraída de la playa
era un Ala de Cisne, o sea, un Andersen
que, transformado en concha,había venido
a traer muchos besos a su actual
propietaria de parte del Soldado
 de Plomo, de la Reina de las Nieves,
 de los Cisnes Salvajes, del Patito
Feo, de la Princesa del Guisante
y de la Sirenita, entre otros muchos
personajes que tantas emociones
y tanto amor le habían regalado.

                De Noche de Reyes, en Ala de Cisne. Colección Visor de Poesía, 2025


CARY GRANT y JEAN ARTHUR - El manisero, en Solo los ángeles tienen alas de Howard Hawks (1939)

domingo, 16 de agosto de 2020

#poesíaenverano/57




 VOY A ESCRIBIR UN LIBRO (Por fuertes y fronteras 1994-1996)


Voy a escribir un libro que hable de las (poquísimas)
mujeres de mi vida. De mi primera novia,
me enseñó el amor y las puertas secretas
del cielo y del infierno; de Isabel, que se fue
al país de los sueños con el pequeño Nemo,
porque aquí lo pasaba fatal; de Margarita,
recordando unos jeans blancos y unos lunares
estratégicamente dispuestos; de Ginebra,
que le dejó a Lanzarote plantado por mi culpa
y fundó una familia respetable a mi costa;
de Susana, que sigue tan guapa como entonces;
de Macarena, un dulce que me amargó la vida
dos veranos enteros; de Carmen, que era bruja
y veía el futuro con ojos de muchacho;
de la red que guardaba los cabellos de Paula
cuando me enamoré de su melancolía;
de Arancha, de Paloma, de Marta y de Teresa;
de sus besos, que izaron la bandera del triunfo
sobre la negra muerte, y también de su helado
desdén, que recluyó tantas veces mi espíritu
en la triste mazmorra de la desesperanza.
Voy a escribir un libro que hable de las mujeres
que han escrito mi vida.
  


HAMURABI (Por fuertes y fronteras 1994-1996)

Las chicas como tú se ríen en las barbas
del mismísimo Hammurabi.

«Ojo por ojo
y diente por diente»
(lo hizo escribir en Babilonia,
hace cuatro mil años)

Las chicas como tú responden
al amor con desdén
y al desdén con amor.
Por fastidiar a Hammurabi.



SONETO DEL AMOR DE OSCURO (El otro sueño 1984-1986)

La otra noche, después de la movida,
en la mesa de siempre me encontraste
y, sin mediar palabra, me quitaste
no sé si la cartera o si la vida.

Recuerdo la emoción de tu venida
y, luego, nada más. ¡Dulce contraste,
recordar el amor que me dejaste
y olvidar el tamaño de la herida!

Muerto o vivo, si quieres más dinero,
date una vuelta por la lencería
y salpica tu piel de seda oscura.

Que voy a regalarte el mundo entero
si me asaltas de negro, vida mía,
y me invaden tu noche y tu locura.




Elvis Presley. Las 30 mejores canciones de Elvis Presley



sábado, 18 de junio de 2022

#poesíasoloenfinde/110

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021



Nuevas hordas de "celtas" en Stonehenge


ENSUEÑO CÉLTICO

Celtas, pienso en vosotros esta tarde,
cegado por un sol mediterráneo
que no es mi sol. En vuestra deliciosa
costumbre de sentiros tan a gusto
en un nublado Más Allá. En las brujas
que inventasteis entonces y que siguen
coleando en las páginas de Dahl.
En los héroes de vuestras epopeyas,
capaces de viajar al Paraíso
o de adentrarse en medio del Infierno
con la espada en la mano. En los druidas
de vuestra primitiva religión,
proféticos y astrales como piedras
de Stonehenge. En las hadas, bienhechoras
o no (que eso depende de que uno
las recuerde u olvide en sus plegarias),
que han brotado de vuestra fantasía.
En Iseo la rubia y en Ginebra
la adúltera. En Arturo y en Cuchulainn,
y en Merlín de los bosques y en Tristán.

Celtas, que habéis forjado los cimientos
de Europa desde Hallstatt y La Tène;
que hicisteis de Britania y de Galicia,
de Armónica, de Gales y de Hibernia
topoi de un mismo sueño compartido
por quienes nos sentimos europeos
(es decir, celtas, griegos y romanos,
germanos y cristianos a la vez).
Celtas, que habéis llevado la contraria
al mismísimo Hamlet, cuando dijo
que no hay nadie que vuelva de la muerte,
pues no hacéis otra cosa que contarnos
cosas del otro lado del espejo,
ese país que conocéis tan bien.
He pensado en vosotros esta tarde,
abrumado por un sol de injusticia
que no es mi sol.

                                                     De  Cuaderno de vacaciones. Visor, 2015


Hermanos Rigual - Cuando calienta el sol (1962)


sábado, 17 de septiembre de 2022

#poesíadevuelta/5


(Sevilla, 26 de julio de 1875-
Colliure, 22 de febrero de 1939)


José Carralero - Ilustraciones para Campos de Castilla, edición de Reino de Cordelia, 2021 






Campos de Soria

I

Es la tierra de Soria árida y fría.
Por las colinas y las sierras calvas,
verdes pradillos, cerros cenicientos,
la primavera pasa
dejando entre las hierbas olorosas
sus diminutas margaritas blancas.

La tierra no revive, el campo sueña.
Al empezar abril está nevada
la espalda del Moncayo;
el caminante lleva en su bufanda
envueltos cuello y boca, y los pastores
pasan cubiertos con sus luengas capas.

II

Las tierras labrantías,
como retazos de estameñas pardas,
el huertecillo, el abejar, los trozos
de verde oscuro en que el merino pasta,
entre plomizos peñascales, siembran
el sueño alegre de infantil Arcadia.

En los chopos lejanos del camino,
parecen humear las yertas ramas
como un glauco vapor -las nuevas hojas-
y en las quiebras de valles y barrancas
blanquean los zarzales florecidos,
y brotan las violetas perfumadas.

                        De Campos de Castilla. Ed.Reino de Cordelia, 2020, Ilustraciones de José Carralero. 
                        Edición y prólogo de Luis Alberto de Cuenca



Jorge Cafrune. Peón de campo


domingo, 23 de octubre de 2022

#poesíaenotoño/10

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021


 Anthony Frederick Augustus Sandys - Helena de Troya (1867)



Teichoscopia
                                        A Carlos García Gual


Tras nueve años de guerra, el rey de Troya
no sabe quiénes son sus enemigos.
Se lo pregunta a Helena, allá en lo alto
de la muralla: «Dime, Helena, hija,
¿quién es ese que saca la cabeza
a los demás y que parece un rey
por su modo de andar y por su porte
señorial?» «Mi cuñado, Agamenón,
un hombre insoportable que no cesa
de gruñir, el peor de los esposos
y un mal padre.» «¿Y el rubio que está al lado?»
«Es mi marido, Menelao, un idiota
que no supo apreciar como es debido
lo que tenía en casa y no comprende
a las mujeres.» Príamo registra
la información de Helena en su vetusto
cerebro, y continúa preguntando:
«Y ese otro de ahí, de firme pecho
y anchos hombros, que va y viene nervioso
por el campo, las manos a la espalda,
como quien trama algo, ¿quién es ese?»
«Odiseo de Ítaca, un fullero
de quien nadie se fía, un sinvergüenza.»
«¡Caramba con los griegos!», piensa Príamo,
y le dice a la novia de su hijo:
«Otros veo, muy altos y muy fuertes,
que destacan del resto. Por ejemplo,
esa masa magnífica de músculos
que está sentada al fondo, a la derecha…»
«Es Ayante, una bestia lujuriosa
y prepotente, un grandullón con menos
inteligencia que una lagartija.»
«¡Qué bien hice estos años —piensa Príamo—
sin saber quiénes eran estos tipos!
Basta que gente así reclame a Helena
para no devolverla.» Y en voz alta
dice a la chica: «¿Dónde estará Paris?»
«Imagino que en la peluquería,
haciéndose las uñas y afeitándose.»
«Ayúdame a bajar de la muralla
y vamos en su busca, que os invito
a los dos a una copa en el palacio.»

                   De Por fuertes y fronteras, 1996, en Los mundos y los días. Poesía 1970-2005, Visor Libros, 2012



Joan Manuel Serrat - Señora

sábado, 23 de octubre de 2021

#poesíasoloenfinde/32

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021


Tintoretto - Visita de la reina de Saba a Salomón (hacia 1555)
Museo del Prado, Madrid



PEQUEÑO AMOR MÍO

Blanca como el silencio de Jack London.
Roja como el infierno de Walt Disney.
Negra como los dioses primordiales de Lovecraft.
Negra como la mancha que se queda en el ojo después de ver morir al Sol junto a la ermita de La Lanzada, en agosto.
Negra como el pecado de no quererte.
Roja como el rubí que ardía en el ombligo de la reina de Saba.
Blanca como una ilusión perdida.

Pequeño amor mío.

Dulce como el combate que los héroes libran en el Walhalla ad infinitum.
Cruel como una despedida.
Hermosa como el Árbol de la Ciencia y como la serpiente del mal.
Hermosa como un árbol cualquiera del bosque de los mitos.
Hermosa como un cantar de gesta.
Cruel como la tiranía de los débiles.
Dulce como el invierno en el país de Narnia soñado por C. S. Lewis.

Pequeño, negro, hermoso amor mío.

                                           En Sin miedo ni esperanza, Visor Libros, Madrid, 2002.



Joaquín Sabina - Así estoy yo sin ti

martes, 25 de agosto de 2020

IRENE VALLEJO. El infinito en un junco


Los lectores enloquecidos carecemos del sentido de la medida, no les debemos nada a las vírgenes prudentes del evangelio. Vemos un libro y sentimos mariposas en el estómago. Ah, que no, que me dicen aquí que eso era con el amor. Pues será que la lectura es una suerte de enamoramiento. Empezamos un libro y lo llevamos de la mano por casa por si entre lavadora y sartén podemos echarnos un par de páginas al coleto. Mi madre me animaba a leer y alimentaba el vicio comprándome libros, pero eso de que me mandara limpiar el polvo y yo escondiera el libro debajo de la gamuza marrón con cuadro amarillo hasta encerrarme en la habitación que fingiría limpiar no lo llevaba nada bien, la pobre; pensaba que me enmendaría con la edad; ¿qué diría si me viera tanto tiempo después paseando el libro por casa, ahora ya sin esconderlo?

Además, cuando terminamos una lectura que nos gustó mucho, pequeñas mujeres rojas, por ejemplo, parece que deberíamos tomarnos un descanso para rumiar lo leído y disfrutar de una segunda digestión. Y no, lo que hacemos es buscar otra lectura rápidamente, elegir de entre el montón que seguro que nos está esperando y aburrir a nuestros amigos lectores para que lean ellos también a Marta Sanz y comentarla después.

Pero ya lo que nos muestra como pasados de vueltas es recomendar con entusiasmo un libro sin haberlo leído. ¡Pues claro que me atrevo! Acabo de decir que Prudencia y yo no nos tratamos mucho.



Millás, Maruja Torres, Landero, Luis Alberto de Cuenca y un largo etcétera lo recomiendan, pero Rebeldía me susurra al oído que no me fíe, que quiénes se creen estos que son para recomendar nada, que yo elijo libremente sin dejarme influir por nadie. Ja.

Libro grande. Ensayo. Gordo. Cuatrocientas dos sin contar agradecimientos ni bibliografía. Preciosa imagen en la cubierta y textura rugosa que invita a acariciarlo. Enamoramiento, ya digo.  El infinito en un junco es el título. La invención de los libros en el mundo antiguo, subtítulo, deja muy claro que no es una novela veraniega. Y la autora, Irene Vallejo, una mujer joven con mucho trabajo ya a sus espaldas. Y dije “ahora empiezo” con cierto escepticismo.

Al principio está el índice. Atractivo. Después de la dedicatoria a la madre (ay, las madres y los libros) hay una página con citas. Preciosas. Tenéis que disfrutarlas. Y, como el mar está cerca y hoy hace muy bueno, mirada lánguida al mar, que no se diga que no le echamos teatro a la lectura. Por fin, el prólogo. Que levante la mano quien lea los prólogos. Premio, lo habéis adivinado.

Siete páginas de nada. Empiezan como una novela y son una declaración de intenciones. Solo conozco a la autora por sus artículos de prensa, que me gustan, pero este prólogo me anuncia que me voy a llevar muy bien con ella y que el paseo por su libro va a ser un placer. Sé que nos vamos a entender: el amor por los libros nos une. Mariposas en el estómago.

El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo
Irene Vallejo
Siruela, 2020





viernes, 19 de febrero de 2021

#poesíaalarmada/118

Madrid, 1950

Diana - Álvarez Cubero - Museo del Prado



La mujer de mis sueños

Afrodita sin velos, Diana cazadora,
sultana de Bagdad y castellana
de época carolingia: una mezcla
explosiva que, para Chateaubriand,
entre los dieciséis y los dieciocho años,
cuando aún vivía en el castillo de Combourg,
suponía la imagen ideal de mujer.
Cuánta sensualidad adolescente
revela esa elección.
A mí me basta ahora,
a los sesenta y uno,
con la cuarta del lote: la dama carolingia.
Una marquesa viuda, por ejemplo,
con castillo en el limes oriental,
rodeada de fieros magiares y sajones,
amiga de los perros y de las cacerías,
devota de bufones y juglares
y bien relacionada —eso sí— con la corte
de Aquisgrán. No me importa
que ronde los cuarenta,
que haya perdido dientes y dureza de carnes,
que ya no sea fértil.
Pero debe tener unos cabellos rubios
tachonados de plata, y unos ojos
grises como la niebla, y unas manos
fuertes y delicadas a la vez,
hechas para el telar, la caricia o la guerra.
Y saber de memoria
el carmen que Angilberto dedica a Carlomagno.

                                               (De Cuaderno de vacaciones, Premio Nacional de Poesía, 2015)
 

Joan Manuel Serrat - La mujer que yo quiero

domingo, 4 de junio de 2023

#poesíaenprimavera/23

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021


AMEDEO MODIGLIANI - Madam Pompadour, 1915 (Modelo: Beatrice Hastings)
The Art Institute, Chicago (Colección Joseph Winterbotham)



EDGAR ALLAN POE

Hace más de doscientos años que vino al mundo
y sigue igual de joven que cuando estaba vivo.
Dijo Cortázar de él que ignoraba el diálogo,
e incluso la presencia del otro, lo que implica
absoluta carencia de empatía social.
Pero en literatura nos tiene sin cuidado
lo que no sea texto, y poco importa
que su autor sea un santo o un demonio,
un politoxicómano o un ángel.
Sí importa, en cambio, -por citar tres casos
de directos discípulos de Poe-,
que Melville inventara Moby Dick
a partir de la extraña criatura blanquísima
que clausura el relato de Arthur Gordon Pym,
o que las pesadillas de Lovecraft se forjaran
sobre las de Edgar, o que Baudelaire
tradujera al francés su prosa en cinco entregas
que lo harían famoso en toda Europa.
¡Larga vida al psicópata de Boston!
Los que van a morir te saludan, maestro,
y aplauden el malsano narcisismo
que te ha instalado en la inmortalidad.

                        De Hero y Leandro (2012, IV), en Cuaderno de vacaciones, Editorial Visor, 2015




PLÁCIDO DOMINGO - No puede ser (Roma, 7-7-1990)


sábado, 21 de mayo de 2022

#poesíasoloenfinde/102

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021


Hugh Fraser (capitán Hastings), David Suchet (Hércules Poirot) y Philip Jackson (inspector Jap) en la adaptación cinematográfica de la novela de Agatha Christie El misterioso caso de Styles (1990) 



ACOTACIÓN AL DESENLACE DEL OPUS PRIMUM DE AGATHA CHRISTIE

Ha acabado una guerra. Vendrá otra
aún peor, pero ellos no lo saben.
Toda Inglaterra es una enfermería
para convalecientes. De improviso,
una dama se arroja a la palestra
de la literatura policíaca
y ve la luz. El misterioso caso
del Styles. Alguien lo dice -me parece
que la propia escritora, arrebatándole 
protagonismo a Hastings- al final
de la novela: “Un hombre enamorado
es un show lamentable, un espectáculo 
patético, un paisaje lastimoso.”
No tengo más remedio que anotar 
al margen de esta cita esta otra frase:
“No estoy de acuerdo con la vieja Agatha.”

                                                     Cuaderno de vacaciones, Visor, 2015


Nino Ferrer - Ágata

sábado, 22 de mayo de 2021

#poesíasiempre/59

Premio Nacional de Poesía 2015

Picasso - Mujer en azul, 1901
Museo Reina Sofía, Madrid 


MATILDE URBACH

Dios que vives y reinas en el cielo,
 que manejas el rayo y, a la vez,
 la piedad infinita, presta ayuda
 a mi amigo, pues desde que se hizo
 de noche no lo he visto y ya muy pronto
 se hará de día. 
                                            Buen amigo, álzate
 suavemente del lecho, pues la estrella
 que anuncia el día asoma por oriente.
 Te lo digo cantando, como el pájaro
 que va en busca del día por el bosque.
 Una y mil veces te lo digo: tengo
 miedo de que el celoso te sorprenda.
 Desde que te dejé, no ha transcurrido
 un solo instante sin que, de rodillas,
 haya rogado al Dios de mis mayores
 que vuelvas sano y salvo, pues se acerca,
 irremediablemente, la mañana. 

—No insistas, compañero. Con Matilde 
Urbach desfalleciendo entre mis brazos, 
no me importan ni Borges, ni Giraut 
de Bornelh, ni esas luces implacables
 con que se anuncia el alba de mi muerte.

                                          (De Cuaderno de Vacaciones, Visor, 2015)



Javier Krahe - Matilde Urbach   (Querencias y extravíos, 2007)

domingo, 10 de marzo de 2024

#lacosapoética/60

Madrid, 1950
Premio Nacional de Poesía 2015
Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca 2021


MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE LA VICTORIA 
Capillas inacabadas
(Leiría, Portugal)


CONSOLATIO AD SE IPSUM

Cuando te veo triste y melancólico,
próximo ya a la ruina cenicienta,
me permito decirte (en estos versos,
porque a la cara no me atrevería)
que aún respiras (lo que es inevitable
cuando se sigue vivo), que hay películas
todavía que ver, y geologías
caprichosas y océanos en llamas
y tesoros escitas y crepúsculos
que admirar, y novelas que leer,
y connivencias mágicas, y copas
feéricas que apurar. Y aunque no haya
emociones fortísimas, pasiones
consuntivas ni tíos en América
esperando a las puertas del futuro,
hay que intentar vivir hasta la última
bocanada de aire en los pulmones
sin perder la esperanza, sin hundirse
demasiado, sabiendo que la vida
es un horror, y que termina siempre
fatal, y que el silencio está al acecho,
y que la enfermedad nos va minando,
pero que hay que vivir la decadencia
con buen humor, que nuestro praedicabilis
no es otro que la risa – acuérdate
de los viejos autores escolásticos—,
por más que nuestro proprium sean lágrimas.

                                            De Cuaderno de vacaciones, Ed. Visor, 2015


ZECA AFONSO - Grândola, vila morena