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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




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sábado, 12 de junio de 2021

#poesíasiempre/80

ANA FERNÁNDEZ DÍAZ
Premio de Poesía José Hierro 1987


Picasso - El abrazo. (París, 1900)
Museo Picasso-Barcelona



Añoranza en ti 

Te descubro en cada brazo de distancia 
entre esta niebla que parece cubrirlo todo 
aquí 
desde lejos 
pensándote como entonces 
cuando vivimos las noches con ternura 
en aquel silencio azul 
en el que brillaban las estrellas y el deseo. 
Entonces todo llegaba lentamente 
como ahora, restituyendo en mis manos 
suavidad y ternura como esa estatua 
blanca que mira lejos, 
repitiéndose 
desde tiempos anteriores, atravesando 
el profundo espacio oscuro 
en que habitaban los dioses. 

Con ansiedad de un abrazo más intenso, 
quizás muerte, que crucifique este olvido 
que ahora cubre todo, 
hasta la vaciedad del espíritu 
firme como esa blanca estatua 
que se ausenta 
que se ajena del mundo con sus ojos, 
hasta del amor, fortaleciéndolo 
a pesar de todo contra el frío, 
elevándolo hasta tu boca 
por encima de la edad que se adelanta 
como esos trenes largos. 

Sí, seremos ese abrazo 
de pie, a orillas del mundo 
cuando nadie reconozca nuestros nombres. 
Olerás como viento noroeste 
y tus manos tendrán de nuevo la suave forma 
de esa piel extraña que recuerdo. 
Seré feliz entonces volviéndome a tu cuello 
arrojándome ciegamente, sin voz, 
contra tu pecho 
como a una muerte dulce.
Ni mares, ni noches, ni profundidades latentes 
donde anegarse. 
Y hasta Dios cabrá en nuestro abrazo. 

                                 (Cortesía de  Iván Crespo y Alejandro Cerón. ¡Gracias, chicos!)


Mari Trini - Amanecí en tus brazos

sábado, 16 de septiembre de 2023

#/lacosapoética/5



(1895 – 1952)


Te amo

Te amo por todas las mujeres que no he conocido
Te amo por todos los tiempos en que no he vivido
Por el olor de alta mar y el olor del pan caliente
Por la nieve al derretirse y por las primeras flores
Por los animales puros que no se asustan del hombre
Te amo por amar
Te amo por todas las mujeres que no amo

Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
Sin ti no veo más que una extensión desierta
Entre antaño y hoy
Ha habido todas esas muertes que he sorteado entre miserias
No pude atravesar la pared de mi espejo
Tuve que aprender la vida palabra por palabra
Como se olvida

Te amo por tu saber que no es el mío
Por la salud
Te amo contra todo lo que es sólo ilusión
Por este corazón inmortal que no detento
Tú crees ser la duda y eres solo razón.
Tú eres el gran sol que me sube a la cabeza
Cuando estoy seguro de mí.

                De LE PHÉNYX, EL FÉNIX, en Últimos poemas de amor, Derniers poèmes d'amour. Versión española de Jesús Munárriz. Edición bilingüe, Madrid, Ediciones Hiperión, 2015 


Original en francés




ANA BELÉN Y VÍCTOR MANUEL - No sé por qué te quiero



sábado, 23 de julio de 2022

#poesíaenverano/63


Premio Nacional de Literatura , Cuba, 1987


Françoise Gilot - Autorretrato (Figura en el viento) 1944
Colección Paloma Picasso, Londres



La canción  del amor olvidado

Para el amor más olvidado
cantaré esta canción:

No para el que humedece los ojos todavía...
Ni para el que hace ya
sonreír con un poco de emoción...

Canto para el amor sin llanto
y sin risa;
el que no tiene una rosa seca
ni unas cartas atadas con una cinta.

Sería algún amor de niño acaso...

Una plaza gris... Una nube... No sé...

Para el amor más olvidado cantaré.

Cantaré una canción
sin llamar, sin llorar, sin saber...
El nombre que no se recuerda
pudo tener dulzura:

Canción sin nombres
quiero cantarte
mientras la noche dura...

Cantar para el amor que ya no evocan
las flores con su olor
ni algún vals familiar...
Para el que no se esconde entre cada crepúsculo,
ni atisba ni persigue ni vuelve nunca más...

Para el amor más olvidado
-el más dulce...-,
el que no estoy segura de haber amado.



Núria Feliu - Paraules, paraules





jueves, 20 de agosto de 2020

#poesíaenverano/61

LOPE DE VEGA



CANTAR DE SIEGA


Blanca me era yo
cuando entré en la siega;
diome el sol y ya soy morena.
Blanca solía yo ser
antes que a segar viniese;
 5
mas no quiso el sol que fuese
blanco el fuego en mi poder.
Mi edad al amanecer
era lustrosa azucena;







diome el sol y ya soy morena.



Picasso. Los segadores. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza




CANCIÓN DE BODAS



   Esta novia se lleva la flor,
que las otras no.
Bendiga Dios el molino
que tales novias sustenta,
muela su harina sin cuenta 5
a costa de tal padrino.
Éstas muelen de lo fino
del trigo que muele amor,
que las otras no




CANCIÓN DE BAUTIZO

A la gala de la madrina
que nadie la iguala en toda la villa.
Esta graciosa zagala
vence a todas en la gala
y ella a sí misma se iguala
 5

porque es de suerte divina
que nadie la iguala en toda la villa.
Fue tal su valor divino
que en algún modo convino
que la igualase el padrino
 10
porque era tan bella y linda
que nadie la iguala en toda la villa.



Canción de las espigadoras, por Aurora Frías y el Coro, de La rosa del azafrán

jueves, 29 de abril de 2021

#poesíaalarmada/187

1895-1952


Picasso - Dos mujeres corriendo en la playa, 1922




LIBERTAD

En mi cuaderno escolar
en el pupitre y los árboles
en la arena y en la nieve
tu nombre escribo
En las páginas leídas
en las páginas aún blancas
piedra papel sangre o ascuas
tu nombre escribo
En las doradas imágenes
en los pertrechos guerreros
en la coronal real
tu nombre escribo
En la jungla y el desierto
en los nidos de las cumbres
en el eco de mi infancia
tu nombre escribo
En los asombros nocturnos
en el pan blanco del día
en las épocas del año
tu nombre escribo
En mis jirones de azul
en la charca sol mohoso
en el lago luna viva
tu nombre escribo
En los campos y horizontes
en las alas de las aves
en el molino de sombras
tu nombre escribo
En el alba a bocanadas
en el mar en los navíos
en la montaña demente
tu nombre escribo
En la espuma de las nubes
en el sudor de tormenta
en la lluvia densa y sosa
tu nombre escribo
En formas que son centellas
en campanas de colores
en la física verdad
tu nombre escribo
En los senderos despiertos
en las rutas desplegadas
en las plazas desbordantes
tu nombre escribo
En la lámpara encendida
en la lámpara apagada
en mis casas reunidas
tu nombre escribo
En la fruta dividida
del espejo y de mi cuarto
en mi cama concha abierta
tu nombre escribo
En mi perro ávido y tierno
en sus orejas alzadas
en su pata desmañada
tu nombre escribo
En mi puerta trampolín
en las cosas familiares
en el fuego bendecido
tu nombre escribo
En toda carne acordada
en la frente del amigo
en cada mano tendida
tu nombre escribo
En el cristal del asombro
en los labios entreabiertos
por encima del silencio
tu nombre escribo
En mis refugios destruidos
en mis faros derrumbados
en los muros de mi hastío
tu nombre escribo
En la ausencia sin deseos
en la soledad desnuda
en las gradas de la muerte
tu nombre escribo
En la salud recobrada
en el peligro que huye
en la esperanza sin anclas
tu nombre escribo
Y el poder de una palabra
me hace volver a la vida
nací para conocerte
y nombrarte
libertad.

                    De Poesías y verdades, 1942. Traducción de Jesús Munárriz



Les restos du coeur. Les Enfoirés: Liberté

sábado, 22 de mayo de 2021

#poesíasiempre/59

Premio Nacional de Poesía 2015

Picasso - Mujer en azul, 1901
Museo Reina Sofía, Madrid 


MATILDE URBACH

Dios que vives y reinas en el cielo,
 que manejas el rayo y, a la vez,
 la piedad infinita, presta ayuda
 a mi amigo, pues desde que se hizo
 de noche no lo he visto y ya muy pronto
 se hará de día. 
                                            Buen amigo, álzate
 suavemente del lecho, pues la estrella
 que anuncia el día asoma por oriente.
 Te lo digo cantando, como el pájaro
 que va en busca del día por el bosque.
 Una y mil veces te lo digo: tengo
 miedo de que el celoso te sorprenda.
 Desde que te dejé, no ha transcurrido
 un solo instante sin que, de rodillas,
 haya rogado al Dios de mis mayores
 que vuelvas sano y salvo, pues se acerca,
 irremediablemente, la mañana. 

—No insistas, compañero. Con Matilde 
Urbach desfalleciendo entre mis brazos, 
no me importan ni Borges, ni Giraut 
de Bornelh, ni esas luces implacables
 con que se anuncia el alba de mi muerte.

                                          (De Cuaderno de Vacaciones, Visor, 2015)



Javier Krahe - Matilde Urbach   (Querencias y extravíos, 2007)

sábado, 16 de octubre de 2021

#poesíasoloenfinde/29



Pablo Picasso - Familia de saltimbanquis, 1905
 National Gallery of Art, Washington



[56]

DONCELLAS

                                   Maeterlinck.

–¡Tenemos miedo a los ladrones!
–¿Qué os van a robar? ¡Ilusiones!
–Guardamos un dulce tesoro…
–¿Diamante? ¿Plata? ¿Perlas? ¿Oro?
–No… Un tesoro menos sonoro…

–¡Que cierren pronto los balcones,
tenemos miedo a los ladrones!
–¿Qué os van a robar, infelices?
–Tenemos todas un tesoro
que hace a los príncipes felices…

–¡Tenemos miedo a los ladrones!
–¡No nos habléis de apariciones!
–A ver… mostrarnos el tesoro…
–Como es más valioso que el oro
lo guardamos, corazones.

                                                                    (De Poemas impersonales, Vandalia, 2020)



Joan Manuel Serrat - El titiritero

viernes, 21 de agosto de 2020

#poesíaenverano/62



ERAN TRES 
(Alberto Cortez)


PAU CASALS                                                       





Poema 1 (de Veinte poemas de amor y una canción desesperada)

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.








 Alberto Cortez. Eran tres

sábado, 5 de marzo de 2022

#poesíasoloenfinde/78

(1902 - 1984)


Pablo Picasso - Guernica (1937)
Museo Centro de Arte Reina Sofía, Madrid



REBELIÓN

Serán las madres las que digan: Basta.
Esas mujeres que acarrean siglos
de laboreo dócil, de paciencia,
igual que vacas mansas y seguras
que tristemente alumbran y consienten
con un mugido largo y quejumbroso
el robo y sacrificio de su cría.

Serán las madres todas rehusando
ceder sus vientres al trabajo inútil
de concebir tan sólo hacia la fosa.
De dar fruto a la vida cuando saben
que no ha de madurar entre sus ramas.

No más parir abeles y caínes.
Ninguna querrá dar pasto sumiso
al odio que supura incoercible
desde los cuatro puntos cardinales.

Cuando el amor con su rotundo mando
nos pone actividad en las entrañas
y una secreta pleamar gozosa
nos rompe la esbeltez de la cintura,
sabemos y aceptamos para el hijo
un áspero destino de herramienta,
un péndulo del júbilo a la lágrima.
Que así la vida trenza sus caminos
en plenitud de días y de pasos
hacia la muerte lícita y auténtica,
no al golpe anticipado de la ira.

¿Por qué lograr espigas que maduren
para una siega de ametralladoras?
¿Por qué llenar prisiones y cuarteles?
¿Por qué suministrar carne con nervios
al agrio espino de alambradas,
bocas al hambre y ojos al espanto?

¿Es necesario continuar un mundo
en que la sangre más fragante y pura
no vale lo que un litro de petróleo,
y el oro pesa más que la belleza,
y un corazón, un pájaro, una rosa
no tienen la importancia del uranio?


De El grito inútil (A los que no quieren escuchar, 1952) en Obras completas, Hiperión, 2009



sábado, 15 de mayo de 2021

#poesíasiempre/52

(1590 - 1661)


Pablo Picasso - Amistad
Museo del Hermitage (San Petersburgo)




Goce su libertad el que ha tenido
voluntad y sentidos en cadena,
y el condenado en la amorosa pena
al dudoso favor que ha pretendido.

En dulces lazos pues leal ha sido,
de mil gustos de amor el alma llena,
el que tuvo su bien en tierra ajena
triunfe de ausencia sin temor de olvido.

Viva el amado sin favor, celoso,
y venza su desdén el despreciado;
logre sus esperanzas el que espera.

Con su dicha se alegre el venturoso
y con su amada el vencedor amado,
y el que busca imposibles, cual yo, muera.

                                               (De La traición en la amistad)


Sole Giménez - Alma de blues

miércoles, 30 de junio de 2021

#poesíasiempre/97

 Premio Príncipe de Asturias 1981
Premio Cervantes 1998 


Picasso - La bebedora de absenta, 1901
Museo Nacional del Hermitage, San Petersburgo



En son de despedida

No vine sólo por decirte
(aunque también) que no volveré nunca,
y que nunca podré olvidarte.

Emprendo la tarea
(imposible, si es que algo hay imposible)
de racionalizar, interpretar, reconstruir y desandar
aquellas fábulas y hechizos
que gracias a ti fueron realidad.

Recupero los pasos iniciados a la orilla del río
y que desembocaban en “Kiss Bar” (aunque no estoy
seguro
dónde estaba el principio y dónde el fin).

Estoy cansado, muy cansado.
Don Antonio Machado dijo hace más de sesenta años
“Soy viejo porque tengo más de setenta años,
que es mucha edad para un español”.
(Sin comentarios).

         He vivido días radiantes
gracias a ti. Entre mis dedos se escurrían
cristalinas las horas, agua pura. Benditas sean.

Fue un tercer grado carcelario:
regresas a la cárcel por la noche,
por el día ―espejismo― te sientes libre, libre, libre.
Nadie pudo, ni puede, ni podrá por los siglos de los siglos
arrebatarme tanta felicidad.

Yo no he venido ―te lo dije―
para decirte adiós. Sé que no me echarás de menos,
y eso que yo soñaba ser todo para ti
como tú lo eres todo para mí.
¡Ay vanidad de vanidades y todo vanidad!

No te importuno más (ni siquiera sé si me escuchas).
Bebo el último whisky en el “Kiss Bar”,
la última margarita en “Santa Fe”,
rodeo luego la ciudad y su muralla de agua
en la que ya no queda nada que fue mío.
Desisto de adentrarme en su recinto,
no tengo fuerzas para celebrar
la melancólica liturgia de la separación
Sólo deseo ya dormir, dormir,
tal vez soñar...

                                         (De Cuaderno de Nueva York, 1998)


Antonio Vega - El sitio de mi recreo