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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




sábado, 15 de diciembre de 2018

ME DESPERTÉ MUERTO

Hace un par de semanas, una persona muy, muy querida me regaló una película, Coco, extrañada de que no la hubiera visto y convencida de que me iba a gustar mucho y de que iba a llorar con ganas. Vamos, como en el corrido famoso: "llorar y llorar".

Carátula de la película

Me costó erla porque los artilugios tecnológicos se confabulan: el deuvedé se empeña en decirme que el disco es "desconosido" y, el ordenador, que no le apetece cargar con ese peso. Como soy tozuda (los artilugios no saben con quién se las gastan), ayer conseguí verla.
Me pareció preciosa. Claro que las pelis de dibujos, perdón, de animación, me gustan mucho casi por definición. Esa parte del análisis profundo, que si es maniquea, que si refuerza valores caducos, que si Disney, que si blablabla, me la salto porque soy cinéfila adulta y ya lo percibo yo solita al tiempo que veo la película. Y disfruto de la otra parte, la magia del cine, la magia de la animación, el movimiento, los colores, la música. La magia del cuento, de los personajes (ese Héctor, esa Frida)

Héctor
 Y la fantasía.Y la coreografía creada por esa Frida Khalo enloquecida. Y ver por allí a Pedro, Infante, claro, y a Jorge, Negrete, por supuesto. Y a la Doña, y a Agustín Lara.

Pedro Infante

La Doña, María Félix

Jorgre Negrete

Y tampoco le faltan las frases míticas (aunque después de "me llamo Íñigo Montoya...lo de las frases está difícil): "es inútil negar a qué has venido al mundo" es buena, pero "desperté muerto" es mejor.
Y el humor. Me reí mucho, me lo pasé muy bien. Y me gustó mucho. Y llorí.
Sí, llorí. ¿Es que no puedo pedirle prestado este neologismo a una sobrina?
Así que ¡gracias! Fue un regalo precioso.





miércoles, 12 de diciembre de 2018

EL HOMBRE DE LA DINAMITA

Recién traducido al español por Carmen Montes, este libro tiene un imán, es de Mankell. Y los libros de Henning Mankell me guiñan el ojo desde la mesa de novedades de la librería, aunque no los protagonice Kurt Wallander. Además, la foto de la portada, perdón, cubierta,  ye un mineru. Vamos mal, "parece" un mineru. Y la dinamita. Así que una cosa lleva a la otra y a que hay que leer el libro. Podría hacer como todos los reseñadores que en el mundo han sido y copiar hasta la saciedad los elogios de contraportadas y suplementos culturales, pero esto es una mínima valoración personal y no necesita erudiciones, creo, así que me fijaré solo en lo que me pareció a mí.

martes, 11 de diciembre de 2018

PERSONAJES QUE ME HABITAN: JO MARCH



“El mundo subjetivo de todo lector está habitado: no sólo por las personas que ha conocido en la vida real, sino por las criaturas de la literatura. [...] Por supuesto, hay que añadir que todos los aquí enumerados y tras ellos los innumerables no nombrados tienen un grado de realidad mucho más elevado que muchas personas que se nos han presentado en carne y hueso a lo largo de nuestra vida.”
Jean Améry (1912-1978), Charles Bovary, médico rural, 1978

JO MARCH
            Uno de los personajes que viven conmigo desde hace más tiempo es Jo March, perdón, la señorita Josephine  March, que es su nombre en el registro de su familia y es el nombre que ella odia.  Para las amigas será siempre Jo. Y Jo también soy yo.

Aquel ejemplar de la infancia...
            “-Jo, has pasado ya la edad en que se hacen gracias de chico. No importaban cuando eras pequeña, pero ahora que eres tan alta y llevas el pelo recogido no deberías olvidar que eres una señorita y comportarte como tal.
            - ¡No lo soy! Y si por recogerme el pelo me convierto en una señorita, me haré trenzas hasta que cumpla veinte años- exclamó Jo, arrancándose la redecilla y sacudiendo su cabellera de color castaño. Detesto pensar que debo crecer y ser la “señorita March” y llevar faldas largas. Ya es bastante desagradable ser chica, cuando lo que me gustan son las maneras, los juegos y los modales de los chicos. No puedo conformarme  con haber nacido mujer, y ahora más que nunca, pues quisiera  luchar  al lado de papá y sin embargo me veo obligada a permanecer en casa  haciendo calceta como una vieja.”




Katherine  Hepburn en el papel de Jo March, 1933
            Jo es una de las cuatro hermanas que protagonizan “Mujercitas”,la novela de Louisa May Alcott, publicada en 1868.  Las malas lenguas  dicen que es un libro de chicas, pero en mi casa lo leímos los cinco hermanos.  Meg, Jo, Amy y Beth me acompañaron muchas tardes, porque las aficionadas a la lectura, cuando no tenemos libro nuevo, releemos los viejos con el mismo placer que la primera vez; pero la que se quedó conmigo para siempre fue Jo.  Jo no era dulce, no era simpática, no controlaba su mal genio, no aceptaba las normas sociales que gobernaban el comportamiento de las chicas; tampoco era guapa, su única belleza era “su larga y abundante cabellera castaña”, en palabras de la gruñona tía March. No le preocupaban  los vestidos, ni los sombreros, ni las visitas, ni los enamorados. A  Jo le gustaba leer y, sobre todo, le gustaba escribir. Escribía historias rocambolescas llenas de héroes y desafíos, las convertía en obras de teatro y las representaba con sus hermanas.

Louisa May Alcott
Con el paso de  los años vemos a Jo crecer , interesarse por los chicos, escribir y publicar sus obras, ser una mujer independiente que se gana la vida sin, por ello, renunciar  a casarse (entonces había que casarse y no estaba bien visto el divorcio)  Y, por encima de todo, la vemos convertida en una persona valiente y generosa que no duda en renunciar a su cabellera, su único atributo de belleza, para conseguir un poco de dinero para la familia. La vemos perder su sueño de viajar a Europa con  la tía March, que prefiere llevar a su hermana Amy, mucho más dulce y femenina, y más agradable como compañera de viaje. La vemos acertar y equivocarse y vemos como sus aciertos y sus equivocaciones la hacen crecer. Lloramos, lloré, y reímos, reí, mucho con ella.
            





Desde  la distancia, la contemplo ahora con cariño y agradecimiento, pues fue mucho lo que me dio, y también con ternura, porque a través de ella también contemplo y perdono  los aciertos y  equivocaciones de la niña que fui.
            Gracias, Jo March.

Y esta es mi nueva edición:




Mujercitas.- Louisa May Alcott, RBA Libros, Barcelona, 2011



lunes, 3 de septiembre de 2018

EMERENC

La vieja, Emerenc, y su puerta conquistan a pesar de todo.La vieja con su carácter y la puerta con su misterio.
Esa calle sin nombre de la vieja Budapest, esos vecinos, desconfiados y solidarios a la vez, esa casa, con su zaguán, donde vive Emerenc son un logrado territorio novelesco.
Esa vieja gruñona, qué digo gruñona, despiadada en su exigencia tanto con los demás como consigo misma. Esa vieja tierna a su pesar, que se prohíbe expresar la ternura con palabras, solo con su trabajo y con sus exquisitos guisos, esa sopa de comadrona.
Esa vieja dura de cuerpo y de espíritu. Cuerpo anciano que trabaja todo el día en las más difíciles tareas, esa nieve que hay que barrer de las calles (el mundo se dividen en los que barren y los que no)
Ese espíritu fuerte, indomeñable, curtido en una infancia pueblerina que desconocemos y de la que Emerenc solo nos deja atisbar algunos momentos de gran dureza, esos hermanos muertos.
Sentimientos ocultos tras una puerta erigida con silencios y lealtades, ese novio, esa niña judía, ese panteón faraónico que la vieja deberá construir para su familia.
Afecto maternal, desconocido por Emerenc, escamoteado por la naturaleza pero compensado por la vida, esa pequeña judía, esa escritora sensiblona.
Intimidad protegida por la puerta del zaguán, por la puerta del cuarto de los secretos. Intimidad que oculta el deterioro, la fragilidad del cuerpo. Intimidad que preserva el orgullo.
La puerta. Guardiana de la dignidad de Emerenc. Guardiana de la dignidad humana.
















Magda Szabo publicó hace años esta magnífica novela, La puerta, editada en español por Mondadori. A ella la siguieron La balada de Iza y Calle Katalin. Ahora sale El corzo: se hace imprescindible leerla también.



La puerta. Mondadori, 2005
La balada de Iza, Mondadori, 2008
Calle Katalin, Mondadori, 2010
El corzo. Minúscula,2018

Algo de información sobre la escritora: https://es.wikipedia.org/wiki/Magda_Szab%C3%B3


martes, 14 de abril de 2015

LA PRINCESA PROMETIDA

El amor triunfa siempre
Un cuento siempre será un cuento. Un buen cuento siempre será un buen cuento. Y no podemos resistirnos a los buenos cuentos. ¿Cómo decís? ¿Que los cuentos son para niños? ¿Y eso es un problema? Si no os hiciereis como niños…

No le falta nada. Los protas, buenos y guapos o guapos y buenos, qué más da. El mocín un poco blandengue, pero era la época de los rubios insulsos. Los buenos, muy buenos; los malos, muy malos. La dosis justa de fantasía y la dosis justa de efectos especiales para estar dentro de un cuento-cuento y no entrar en la cuento-ficción.

Y el humor. Risas, sonrisas, ironía, desmitificación.

Íñigo Montoya y el Pirata Roberts
Stewart Granger en Scaramouche
El abuelo palizas y entrañable que se empeña en leerle un cuento a su nieto, el nieto repipi que todavía no está en edad de valorar los besos en los cuentos; el enamorado pobre en busca de fortuna, su amada, que, al creerlo muerto, acepta casarse con un príncipe odioso, tramposo y traidor; su lugarteniente, odioso, tramposo, traidor… y cobarde. Las buenas gentes del pueblo que tan pronto adoran a la futura reina como la escrachean; el pirata Roberts con su bigotillo errolflin; el mago vengativo y su esposa; el trío de facinerosos proscritos más alocado de los cuentos, que reúne forzudo, envenenador, pequeñajo astuto, vengador justiciero, estratega inteligente, hábil escalador, etc. Los dos espadachines enfrentados en un duelo a esgrima a la vieja usanza, ¿cómo no recordar La Pimpinela Escarlata o Scaramouche?

Que sí, que es cine. Un guionista que está "sembrao", la música de Mark Knopfler y la materia de la que están hechos los sueños.

Y la magia de las palabras, que lo mismo crean un territorio, Los Acantilados de la Locura o el Pantano de Fuego, que son una declaración de amor, “como gustéis” ( hasta Shakespeare se cuela aquí) o la crónica de una venganza anunciada: “Hola, mi nombre es Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir”

Yo voy corriendo a hacerme del club de fans de Íñigo Montoya. Y vosotros ¿a qué esperáis?



Un Anónimo comentarista dejó este enlace en su comentario, pero creo que allí no funciona, así que lo incorporo aquí para que podamos disfrutar de  Iñigo Montoya en versión original

¡Muchas gracias, Anónimo!














jueves, 9 de abril de 2015

UN OTOÑO ROMANO


 “Y yo, ¿cómo me voy? Afuera no alumbra la luna llena y hay frío y lluvia invernales.” Así se despide Javier Reverte de su otoño romano, recordando la noche de luna llena en que otro viajero, Ovidio, tuvo que dejar la ciudad que amaba para partir a su destierro rumano de Constanza.

 Y yo ¿cómo me voy? ¿ cómo termino la lectura de este libro que me permitió acompañar al autor por una ciudad amada? Con nostalgia, con melancolía y con la esperanza de que la moneda arrojada a la fontana de Trevi me compre el billete de vuelta a Roma. Mientras eso sucede es un placer acompañar a Javier Reverte en sus paseos romanos y reconocer lugares y emociones vividas aunque no en otoño, sino en un inclemente agosto.


El autor vive temporalmente en la Real Academia de España en Roma mientras escribe su libro y recorre la ciudad siguiendo tanto sus propios itinerarios como los pasos de otros viajeros ilustres que disfrutaron de Roma, la amaron y dejaron testimonio escrito de sus estancias en ella.
De septiembre a diciembre Reverte recorre calles y plazas, museos y jardines, restaurantes y cafés y de todo ello deja en el papel constancia de las emociones y sentimientos que experimenta. Comparte con sus lectores su mirada sobre un bocadillo de porcheta, un grupo de jóvenes que se pasean o una escultura de Miguel Ángel y en todos los casos cumple la función de lazarillo que ayuda a transitar por el mejor lugar posible. La Roma conocida emerge con complacencia de la memoria y la Roma desconocida susurra al oído de la lectora sugerentes cantos de sirena para suscitar su interés.

Y los cantos de sirena llevan irremediablemete a Ulises y a otro libro de Javier Reverte, Corazón de Ulises. No voy a releerlo para hablar de él. Me basta con el recuerdo de las emociones removidas por su lectura aunque no pueda recordar el itinerario seguido por el autor. En mi ejemplar había un mapa del Mediterráneo dibujado a mano alzada con el recorrido realizado por el viajero y su hijo. La presencia del hijo añade al libro otra mirada que completa la del hombre adulto que recorre los caminos de aquel Odiseo que de la mano de Homero se empeñó en identificar vida y viaje y que nos empujó a llegar a Ítaca, cada uno a nuestra Ítaca.
Grecia y Roma. Siempre estarán en nuestro origen y serán una etapa deseada en nuestro viaje. En nuestra vida.


Un otoño romano. Javier Reverte. Plaza Janés Editores, Barcelona, 2014
Corazón de Ulises. Javier Reverte. Círculo de lectores, 2000; Debolsillo, 2013

lunes, 7 de octubre de 2013

SHERLOCK, LUPIN Y YO

ÚLTIMO ACTO EN EL TEATRO DE LA ÓPERA, por IRENE ADLER
(Segunda entrega de la serie SHERLOCK, LUPIN Y YO)

Sherlock es Sherlock Holmes, el famoso detective, y Lupin es Arsenio Lupin, el no menos famoso ladrón. Ambos son personajes de ficción  que existen en nuestra vida de lectores porque Arthur Conan Doyle y  Maurice Leblanc  los crearon para nosotros. Aunque fueron contemporáneos nunca trabajaron juntos; uno inglés, el otro francés; uno siempre dentro de la ley, solucionando enigmas allí donde la ley- Scotland Yard- fracasaba, el otro, ladrón y caballero, como un moderno Robin Hood, fuera de la ley, solucionando enigmas en los que otros, más malvados que él, eran castigados. ¿Qué hacen entonces juntos en esta aventura?
Este libro está escrito por Irene Adler y quiere formar parte de una serie, Sherlock, Lupin y yo, como podemos ver en la cubierta. ¿Pero quién es yo? ¿Y quién es esa Irene Adler, que se prepara para escribir esta serie de aventuras de los dos héroes? Si recurrimos a wikipedia encontramos que Irene Adler también es un personaje de ficción, vieja conocida de Sherlock, es decir, hija de la imaginación de Conan Doyle. ¿Quién escribe este novela? ¿Es Irene Adler un seudónimo? ¿Es Irene Adler el yo de la serie? ¿Es una novela autobiográfica de la tal Irene? ¡Pero si está escrito en 2012, más de cien años después de la creación de los tres personajes! Algún listo se estará aprovechando de estos personajes para escribir una nueva obra y forrarse…
Más de un listo: Pierdomenico Baccalario, Alessandro Gatti, Iacopo Bruno y Atlantyca S.p.A. están detrás de este proyecto editorial en el que se recrea la adolescencia y juventud de estos personajes de novela. Se puede pensar que si Conan Doyle y Maurice Leblanc  crearon a sus personajes ya adultos nadie tiene derecho a inventarles una juventud y, lo que es peor, hacer que en esa etapa de su vida se conocieran, fueran amigos y “trabajaran” juntos, Lupin robando, Sherlock buscando al ladrón, Irene… ¡ay!, esta Irene, complicando mucho las cosas. Pero a mí, que solo soy una aficionada a leer, y no me gano la vida haciendo crítica de libros, me parece que eso es lo que hacemos los lectores: disfrutar de lo que el autor escribió para nosotros y acudir a nuestra imaginación para añadir todo lo que él o ella no pusieron y a nosotros nos completa la historia.
La portada del libro
Y aquí tenemos a los tres amigos dispuestos a demostrar que Teofrasto, el padre de Arsenio Lupin, acusado de robo y homicidio, es inocente. Como es una novela de misterio no diré ni una palabra más de la trama, pero sí que me gustó mucho y que leeré la primera de la serie, titulada El trío de la Dama Negra. ¿Os animáis con este “Último acto en el teatro de la Ópera”?

Irene Adler. Último acto en el teatro de la Ópera. Destino Infantil y Juvenil, 2013, Editorial Planeta.
La primera aparición de Sherlock Holmes se produjo en 1887 en la obra Estudio en escarlata.
Irene Adler apareció por primera vez en 1891, en Escándalo en Bohemia.
Arsenio Lupin se dio a conocer en 1907, en la obra Arsenio Lupin, caballero ladrón.
NOTA: Esta reseña se publica simultáneamente en www.bibliotecalopedevega.wordpress.com y en www.voyaverqueleo.blogspot.com.es