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"Vivir sin leer es peligroso, porque obliga a conformarse con la vida"
Michel Houellebecq




lunes, 3 de septiembre de 2018

EMERENC

La vieja, Emerenc, y su puerta conquistan a pesar de todo.La vieja con su carácter y la puerta con su misterio.
Esa calle sin nombre de la vieja Budapest, esos vecinos, desconfiados y solidarios a la vez, esa casa, con su zaguán, donde vive Emerenc son un logrado territorio novelesco.
Esa vieja gruñona, qué digo gruñona, despiadada en su exigencia tanto con los demás como consigo misma. Esa vieja tierna a su pesar, que se prohíbe expresar la ternura con palabras, solo con su trabajo y con sus exquisitos guisos, esa sopa de comadrona.
Esa vieja dura de cuerpo y de espíritu. Cuerpo anciano que trabaja todo el día en las más difíciles tareas, esa nieve que hay que barrer de las calles (el mundo se dividen en los que barren y los que no)
Ese espíritu fuerte, indomeñable, curtido en una infancia pueblerina que desconocemos y de la que Emerenc solo nos deja atisbar algunos momentos de gran dureza, esos hermanos muertos.
Sentimientos ocultos tras una puerta erigida con silencios y lealtades, ese novio, esa niña judía, ese panteón faraónico que la vieja deberá construir para su familia.
Afecto maternal, desconocido por Emerenc, escamoteado por la naturaleza pero compensado por la vida, esa pequeña judía, esa escritora sensiblona.
Intimidad protegida por la puerta del zaguán, por la puerta del cuarto de los secretos. Intimidad que oculta el deterioro, la fragilidad del cuerpo. Intimidad que preserva el orgullo.
La puerta. Guardiana de la dignidad de Emerenc. Guardiana de la dignidad humana.
















Magda Szabo publicó hace años esta magnífica novela, La puerta, editada en español por Mondadori. A ella la siguieron La balada de Iza y Calle Katalin. Ahora sale El corzo: se hace imprescindible leerla también.



La puerta. Mondadori, 2005
La balada de Iza, Mondadori, 2008
Calle Katalin, Mondadori, 2010
El corzo. Minúscula,2018

Algo de información sobre la escritora: https://es.wikipedia.org/wiki/Magda_Szab%C3%B3


martes, 14 de abril de 2015

LA PRINCESA PROMETIDA

El amor triunfa siempre
Un cuento siempre será un cuento. Un buen cuento siempre será un buen cuento. Y no podemos resistirnos a los buenos cuentos. ¿Cómo decís? ¿Que los cuentos son para niños? ¿Y eso es un problema? Si no os hiciereis como niños…

No le falta nada. Los protas, buenos y guapos o guapos y buenos, qué más da. El mocín un poco blandengue, pero era la época de los rubios insulsos. Los buenos, muy buenos; los malos, muy malos. La dosis justa de fantasía y la dosis justa de efectos especiales para estar dentro de un cuento-cuento y no entrar en la cuento-ficción.

Y el humor. Risas, sonrisas, ironía, desmitificación.

Íñigo Montoya y el Pirata Roberts
Stewart Granger en Scaramouche
El abuelo palizas y entrañable que se empeña en leerle un cuento a su nieto, el nieto repipi que todavía no está en edad de valorar los besos en los cuentos; el enamorado pobre en busca de fortuna, su amada, que, al creerlo muerto, acepta casarse con un príncipe odioso, tramposo y traidor; su lugarteniente, odioso, tramposo, traidor… y cobarde. Las buenas gentes del pueblo que tan pronto adoran a la futura reina como la escrachean; el pirata Roberts con su bigotillo errolflin; el mago vengativo y su esposa; el trío de facinerosos proscritos más alocado de los cuentos, que reúne forzudo, envenenador, pequeñajo astuto, vengador justiciero, estratega inteligente, hábil escalador, etc. Los dos espadachines enfrentados en un duelo a esgrima a la vieja usanza, ¿cómo no recordar La Pimpinela Escarlata o Scaramouche?

Que sí, que es cine. Un guionista que está "sembrao", la música de Mark Knopfler y la materia de la que están hechos los sueños.

Y la magia de las palabras, que lo mismo crean un territorio, Los Acantilados de la Locura o el Pantano de Fuego, que son una declaración de amor, “como gustéis” ( hasta Shakespeare se cuela aquí) o la crónica de una venganza anunciada: “Hola, mi nombre es Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir”

Yo voy corriendo a hacerme del club de fans de Íñigo Montoya. Y vosotros ¿a qué esperáis?



Un Anónimo comentarista dejó este enlace en su comentario, pero creo que allí no funciona, así que lo incorporo aquí para que podamos disfrutar de  Iñigo Montoya en versión original

¡Muchas gracias, Anónimo!














jueves, 9 de abril de 2015

UN OTOÑO ROMANO


 “Y yo, ¿cómo me voy? Afuera no alumbra la luna llena y hay frío y lluvia invernales.” Así se despide Javier Reverte de su otoño romano, recordando la noche de luna llena en que otro viajero, Ovidio, tuvo que dejar la ciudad que amaba para partir a su destierro rumano de Constanza.

 Y yo ¿cómo me voy? ¿ cómo termino la lectura de este libro que me permitió acompañar al autor por una ciudad amada? Con nostalgia, con melancolía y con la esperanza de que la moneda arrojada a la fontana de Trevi me compre el billete de vuelta a Roma. Mientras eso sucede es un placer acompañar a Javier Reverte en sus paseos romanos y reconocer lugares y emociones vividas aunque no en otoño, sino en un inclemente agosto.


El autor vive temporalmente en la Real Academia de España en Roma mientras escribe su libro y recorre la ciudad siguiendo tanto sus propios itinerarios como los pasos de otros viajeros ilustres que disfrutaron de Roma, la amaron y dejaron testimonio escrito de sus estancias en ella.
De septiembre a diciembre Reverte recorre calles y plazas, museos y jardines, restaurantes y cafés y de todo ello deja en el papel constancia de las emociones y sentimientos que experimenta. Comparte con sus lectores su mirada sobre un bocadillo de porcheta, un grupo de jóvenes que se pasean o una escultura de Miguel Ángel y en todos los casos cumple la función de lazarillo que ayuda a transitar por el mejor lugar posible. La Roma conocida emerge con complacencia de la memoria y la Roma desconocida susurra al oído de la lectora sugerentes cantos de sirena para suscitar su interés.

Y los cantos de sirena llevan irremediablemete a Ulises y a otro libro de Javier Reverte, Corazón de Ulises. No voy a releerlo para hablar de él. Me basta con el recuerdo de las emociones removidas por su lectura aunque no pueda recordar el itinerario seguido por el autor. En mi ejemplar había un mapa del Mediterráneo dibujado a mano alzada con el recorrido realizado por el viajero y su hijo. La presencia del hijo añade al libro otra mirada que completa la del hombre adulto que recorre los caminos de aquel Odiseo que de la mano de Homero se empeñó en identificar vida y viaje y que nos empujó a llegar a Ítaca, cada uno a nuestra Ítaca.
Grecia y Roma. Siempre estarán en nuestro origen y serán una etapa deseada en nuestro viaje. En nuestra vida.


Un otoño romano. Javier Reverte. Plaza Janés Editores, Barcelona, 2014
Corazón de Ulises. Javier Reverte. Círculo de lectores, 2000; Debolsillo, 2013

lunes, 7 de octubre de 2013

SHERLOCK, LUPIN Y YO

ÚLTIMO ACTO EN EL TEATRO DE LA ÓPERA, por IRENE ADLER
(Segunda entrega de la serie SHERLOCK, LUPIN Y YO)

Sherlock es Sherlock Holmes, el famoso detective, y Lupin es Arsenio Lupin, el no menos famoso ladrón. Ambos son personajes de ficción  que existen en nuestra vida de lectores porque Arthur Conan Doyle y  Maurice Leblanc  los crearon para nosotros. Aunque fueron contemporáneos nunca trabajaron juntos; uno inglés, el otro francés; uno siempre dentro de la ley, solucionando enigmas allí donde la ley- Scotland Yard- fracasaba, el otro, ladrón y caballero, como un moderno Robin Hood, fuera de la ley, solucionando enigmas en los que otros, más malvados que él, eran castigados. ¿Qué hacen entonces juntos en esta aventura?
Este libro está escrito por Irene Adler y quiere formar parte de una serie, Sherlock, Lupin y yo, como podemos ver en la cubierta. ¿Pero quién es yo? ¿Y quién es esa Irene Adler, que se prepara para escribir esta serie de aventuras de los dos héroes? Si recurrimos a wikipedia encontramos que Irene Adler también es un personaje de ficción, vieja conocida de Sherlock, es decir, hija de la imaginación de Conan Doyle. ¿Quién escribe este novela? ¿Es Irene Adler un seudónimo? ¿Es Irene Adler el yo de la serie? ¿Es una novela autobiográfica de la tal Irene? ¡Pero si está escrito en 2012, más de cien años después de la creación de los tres personajes! Algún listo se estará aprovechando de estos personajes para escribir una nueva obra y forrarse…
Más de un listo: Pierdomenico Baccalario, Alessandro Gatti, Iacopo Bruno y Atlantyca S.p.A. están detrás de este proyecto editorial en el que se recrea la adolescencia y juventud de estos personajes de novela. Se puede pensar que si Conan Doyle y Maurice Leblanc  crearon a sus personajes ya adultos nadie tiene derecho a inventarles una juventud y, lo que es peor, hacer que en esa etapa de su vida se conocieran, fueran amigos y “trabajaran” juntos, Lupin robando, Sherlock buscando al ladrón, Irene… ¡ay!, esta Irene, complicando mucho las cosas. Pero a mí, que solo soy una aficionada a leer, y no me gano la vida haciendo crítica de libros, me parece que eso es lo que hacemos los lectores: disfrutar de lo que el autor escribió para nosotros y acudir a nuestra imaginación para añadir todo lo que él o ella no pusieron y a nosotros nos completa la historia.
La portada del libro
Y aquí tenemos a los tres amigos dispuestos a demostrar que Teofrasto, el padre de Arsenio Lupin, acusado de robo y homicidio, es inocente. Como es una novela de misterio no diré ni una palabra más de la trama, pero sí que me gustó mucho y que leeré la primera de la serie, titulada El trío de la Dama Negra. ¿Os animáis con este “Último acto en el teatro de la Ópera”?

Irene Adler. Último acto en el teatro de la Ópera. Destino Infantil y Juvenil, 2013, Editorial Planeta.
La primera aparición de Sherlock Holmes se produjo en 1887 en la obra Estudio en escarlata.
Irene Adler apareció por primera vez en 1891, en Escándalo en Bohemia.
Arsenio Lupin se dio a conocer en 1907, en la obra Arsenio Lupin, caballero ladrón.
NOTA: Esta reseña se publica simultáneamente en www.bibliotecalopedevega.wordpress.com y en www.voyaverqueleo.blogspot.com.es



domingo, 2 de junio de 2013

MI HERMANA VIVE SOBRE LA REPISA DE LA CHIMENEA


Leí hace poco este libro que acabábamos de incorporar a la Biblioteca de nuestro instituto y esta es la reseña que escribí para su blog.
 Podéis verlo en El blog de la Biblioteca del IES Lope de Vega de Cayón

Mientras os decidís a navegar por él, dejo aquí el texto.



Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea
Mi hermana Rose vive sobre la repisa de la chimenea. Bueno, al menos parte de ella. Tres de sus dedos, su codo derecho y su rótula están enterrados en una tumba en Londres.
Así empieza este libro que acabo de leer y, con semejante comienzo, es inevitable seguir leyendo para saber en qué acaba. Jamie va a cumplir diez años, acaba de trasladarse desde Londres, donde vivía con sus padres y su hermana mayor, a un pueblo de la campiña inglesa, en el Distrito de los Lagos. Pero llegan solamente él, su padre y su hermana; su madre se ha quedado en Londres con su nueva pareja. ¿Qué ha pasado en esta familia? ¿Y quién es esa Rose que vive en la repisa de la chimenea?
Cinco años atrás,  en Londres, Rose, gemela de Jasmine, y  hermana mayor de Jamie, había muerto en un atentado terrorista mientras la familia pasaba el día en la plaza de Trafalgar. Los padres se culpan y no pueden superar su dolor. Descuidan a sus dos hijos vivos y ni siquiera se ponen de acuerdo en cómo enterrar a Rose. Por ello se la reparten: la madre prefiere una tumba en Londres y el padre quiere incinerarla y llevar las cenizas al mar. El padre bebe y pierde su empleo. La madre recurre a un grupo de apoyo. Y los dos quieren que Jamie llore la muerte de Rose, que la recuerde continuamente, que tanto él como su hermana Jas acepten que Rose era perfecta.
Parece un culebrón ¿verdad? Pues no, la historia no tiene nada de sensiblera; está contada por un niño pequeño que no entiende a los mayores, no entiende por qué se cambian de casa, no entiende su nueva escuela, no entiende por qué debe llorar a una hermana a la que apenas recuerda  y, sobre todo, no entiende que esa madre que le adoraba no vaya a verle nunca, ni siquiera el día en que cumple los diez años. Solo tiene a su gato, Roger, y a su hermana Jas, una adolescente que apenas sabe cuidar de sí misma y que debe ocuparse además de su padre, su hermano y hasta del gato.
Jamie cuenta su historia con ternura e ironía. Compadecemos a sus padres al tiempo que los culpamos por no ocuparse de sus hijos, pero ¿qué sabemos de su dolor? Sonreímos ante las desgracias de Jamie en su nuevo colegio, pero ¿nos hemos sentido diferentes alguna vez? Se nos encoge el corazón ante el sufrimiento del protagonista y nos identificamos con la rebeldía de Jasmine. Sí, todos hemos sido heridos alguna vez, por eso estamos del lado de los dos hermanos, pero la ironía y la ternura que la autora, Annabel Pitcher, regala a sus personajes nos permiten leer la novela sin lágrimas, con una sonrisa comprensiva que nos hermana con ellos y que despierta nuestra compasión y nuestras sonrisas. Y, sí, también es verdad que nos apetece coger a esos padres y darles un buen  meneo: ¿es que sus otros hijos van a pagar con su vida desgraciada la pérdida de su hermana?
No es una novela para mayores ni es una novela para jóvenes, es una buena novela. Cada lector  se descubrirá en ella como joven o como adulto, y descubrirá en qué punto de su itinerario vital se encuentra.
El libro está editado por Santillana en la colección Punto de lectura. Son poco más de doscientas páginas encuadernadas en papel tela negro de aguas; la sobrecubierta, roja, luce el título en blanco junto con los dibujos que identifican los intereses de Jamie: la urna en la que vive Rose, las estrellas, el silencioso Roger y ese corazón maltrecho que casi se le va. Es un libro bonito por dentro y por fuera. ¿Nos animamos a leerlo?
Mamá y papá tuvieron una discusión de las gordas cuando la policía encontró diez pedazos de su cuerpo…

Annabel Pitcher.- Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea. Ed. Santillana, col. Punto de lectura, Madrid, 2011



domingo, 28 de abril de 2013

LOS DUKAY

Tres meses después de la última entrada es buen momento para prometerme a mí misma que empezaré a pensar en una de las últimas cosas que leí. Y le llamo cosa a propósito. Suspense...

domingo, 27 de enero de 2013

ALICE MUNRO: LA VIDA DE LAS MUJERES

Había oído hablar de ella, de sus méritos para alcanzar el premio Nobel, sobre todo cada vez que se habla de candidatos con posibilidades, pero no conocía su obra; tras leer un  artículo de Antonio Muñoz Molina a propósito de  su novela La vida de las mujeres decidí hacer feliz a mi librera cambiándole mis euros por su libro.No sé cuánta felicidad se siente al vender un libro, pero sí sé cuánta me traje yo a casa y en solo trescientas setenta y tres páginas.
Alice Munro es una joven escritora canadiense de unos ochenta y un años. Y Del Jordan es una niña que transita por esa etapa extraña e imprecisa a la que llamamos adolescencia. Cuando se escribió la novela no había tanta diferencia de edad entre ellas porque Alice tenía solo cuarenta años mientras que Del Jordan ya era la misma adolescente que yo acabo de conocer. La novelista dice que no hay relación personal entre ellas, que la novela es "autobiográfica en la forma, que no en los contenidos", es decir, que Alice es Alice y que Del es Del, pero ¿cómo medir realmente lo que cualquier escritor pone de su autobiografía  en un personaje o en una obra? Me resisto a creer que Alice Munro no haya transformado en materia literaria sus recuerdos de infancia. 
Jubilee es un pueblo como tantos: La vida de la gente, en Jubilee como en todas partes, era aburrida, simple, asombrosa e insondable... cuevas profundas cubiertas de linóleo de cocina. Y Del es una adolescente como todas, pero, no, no como todas. Lo es en su forma de disfrutar los últimos coletazos de infancia, en sus juegos, en sus muestras de desapego infantil, casi cruel. Pero es única en su capacidad de observación y es implacable en la valoración de lo que ve, la mediocridad del mundo que la rodea, empezando por su propio padre, o el aislamiento de quienes intentan vivir al margen de las convenciones, como su madre. Del Jordan se asombra de las exigencias de la amistad: Yo nunca había tenido una amiga. Interfería en mi libertad y hacía que me sintiera, en cierto modo falsa, pero al mismo tiempo ampliaba y daba resonancia a mi vida. Desea conocer el amor, incluso tener hijos, pero no quiere la vida de Jubilee; no quiere estar pendiente de su aspecto físico, de los consejos de las revistas femeninas, no quiere una vida subsidiaria de la de los hombres. Admira a la madre que le dice todo lo que las mujeres han tenido hasta ahora ha sido su relación con los hombres. Eso es todo. No hemos tenido más vida propia, en realidad, que un animal doméstico  pero se avergüenza de ella cuando sigue sus propias ideas y no se comporta como una madre al uso.Y Del se empeña en oponerse a su madre, que le habla de amor propio, aunque en el fondo está de acuerdo con ella.
Pero lo que más me gusta de Del Jordan (y me temo que esa es Alice Munro) es su temprana determinación de ser dueña de su vida: 
Ser mujer te hacía vulnerable[...]mientras que se suponía que los hombres podían salir y vivir toda clase de experiencias, desechar lo que no querían y volver orgullosos. Sin pensarlo siquiera yo había decidido hacer lo mismo.
¡Muchas gracias, Alice, fue un placer conocerte!
P.S.: María, si la tertulia literaria renace de sus cenizas, este sería un buen plato para empezar.
Alice Munro.- La vida de las mujeres.Trad. de Aurora Echevarría. Ed. Lumen,2011